| Centipascales (cPa) | Decapascales (daPa) |
|---|---|
| 1 Centipascal | 0.001 daPa |
| 2 Centipascales | 0.002 daPa |
| 3 Centipascales | 0.003 daPa |
| 4 Centipascales | 0.004 daPa |
| 5 Centipascales | 0.005 daPa |
| 10 Centipascales | 0.01 daPa |
| 20 Centipascales | 0.02 daPa |
| 25 Centipascales | 0.025 daPa |
| 50 Centipascales | 0.05 daPa |
| 100 Centipascales | 0.1 daPa |
| Referencia | Centipascales (cPa) | Decapascales (daPa) |
|---|---|---|
| Atmospheric pressure at sea level | 10132500 cPa | 10132.5 daPa |
| Healthy blood pressure (120 mmHg) | 1600000 cPa | 1600 daPa |
| A car tyre | 22000000 cPa | 22000 daPa |
| A racing bicycle tyre | 60000000 cPa | 60000 daPa |
El centipascal es una unidad de presión igual a la centésima parte de un pascal. Su símbolo es cPa. Es una combinación métrica legítima que casi nadie escribe, y entender por qué no se usa dice más sobre cómo se registra realmente la presión de lo que jamás podría decir una lista de aplicaciones.
El prefijo centi tiene un gran éxito a sus espaldas, el centímetro, y ese éxito vino de la escala humana del metro. Un metro es demasiado largo para el ancho de una mano y un milímetro demasiado corto, de modo que el centímetro llenó un hueco real. La presión no tiene un hueco comparable. El pascal es ya tan pequeño que dividirlo aún más da cifras que ningún instrumento de uso corriente sabe resolver.
Un centipascal es la centésima parte de la presión de una hoja de papel sobre una mesa. Es la diferencia de presión a lo largo de un milímetro de aire, o poco más o menos lo que ejerce un grano de arena repartido sobre una uña. Nada en la ingeniería, la meteorología o la práctica constructiva necesita esa resolución: los ensayos de estanqueidad trabajan a cincuenta pascales, la ventilación a unos cientos y el tiempo atmosférico a decenas de miles.
Allí donde sí importan presiones menores que un pascal —la acústica y el trabajo de vacío— la convención salta directamente al milipascal y al micropascal, porque encajan en la escalera de paso mil que usa el resto del sistema de medida. Una presión sonora de 20 milipascales se escribe así y no como 2 centipascales, aunque ambas sean lo mismo, porque todo lo que la rodea en la página va en unidades de paso mil.
La unidad está, con todo, bien definida, y eso es el sistema métrico funcionando tal como se concibió. Todo prefijo se combina con toda unidad sin excepción, de modo que un lector que jamás haya visto cPa puede descifrarlo de un vistazo solo por el prefijo. Un sistema con huecos exigiría una tabla; uno sin ellos exige solo la regla.
Alguna aparición sí se da. Ciertos manuales antiguos de instrumentos la emplean, alguna norma nacional la menciona de pasada y unos pocos campos especializados la adoptan localmente cuando sus cifras caen justo entre uno y cien en esa unidad. Un conversor ha de saber manejarla precisamente para esos casos.
Un centipascal equivale a 0,01 pascales, a 10 milipascales, a 0,1 decipascales o a unas 0,00000145 libras por pulgada cuadrada.
El decapascal es una unidad de presión igual a diez pascales. Su símbolo es daPa. Deca es el prefijo menos usado del sistema métrico casi en todas partes, pero el decapascal es una excepción, porque una disciplina clínica lo adoptó y lo ha conservado: la audiología mide en decapascales la presión del oído medio.
La prueba en cuestión es la timpanometría. Una sonda sella el conducto auditivo y varía la presión del aire en su interior mientras mide cuánto sonido refleja el tímpano, y la curva resultante se representa frente a la presión en decapascales. El barrido va de unos más 200 a menos 400, y la posición del pico muestra la presión a la que el tímpano se mueve con mayor libertad, que normalmente es la presión del propio oído medio.
Esa sola gráfica transporta muchísima información clínica. Un pico cercano a cero significa que el oído medio está a la misma presión que la sala, que es el estado sano. Un pico desplazado hacia menos 200 o más allá sugiere que la trompa de Eustaquio no iguala bien, y una curva plana sin pico alguno sugiere líquido tras el tímpano. Cada una de esas lecturas es una posición en una escala de decapascales.
La unidad se eligió por la misma razón que el hectopascal en meteorología. La presión del oído medio se había registrado durante mucho tiempo en milímetros de agua, y un milímetro de agua son 0,98 decapascales, de modo que pasar a la unidad métrica dejó casi intacta toda cifra clínica y todo intervalo de referencia publicado. Un cambio de unidad que desplaza las cifras un dos por ciento es de los que los profesionales aceptan de verdad.
Fuera de la audiología el decapascal está prácticamente sin uso. La ventilación y los ensayos de estanqueidad al aire de los edificios trabajan a presiones parecidas, realizándose un ensayo de estanqueidad a cincuenta pascales, pero esas cifras se escriben en pascales, y todo lo que está por encima pasa a hectopascales o kilopascales. El hueco entre uno y cien pascales queda por lo demás sin dueño.
Para hacerse a la escala, diez pascales son la presión que una brisa suave ejerce sobre una pared, o la diferencia entre los dos extremos de un pasillo bien sellado cuando se abre una puerta. Es también aproximadamente el cambio de presión al subir un piso en ascensor, y por eso a veces hay que destaponarse los oídos en un edificio alto.
Un decapascal equivale a 10 pascales, a 0,1 hectopascales, a unos 1,02 milímetros de agua o a unas 0,00145 libras por pulgada cuadrada.