| Exabits (Ebit) | Megabits (Mbit) |
|---|---|
| 1 Exabit | 1000000000000 Mbit |
| 2 Exabits | 2000000000000 Mbit |
| 3 Exabits | 3000000000000 Mbit |
| 4 Exabits | 4000000000000 Mbit |
| 5 Exabits | 5000000000000 Mbit |
| 10 Exabits | 10000000000000 Mbit |
| 20 Exabits | 20000000000000 Mbit |
| 25 Exabits | 25000000000000 Mbit |
| 50 Exabits | 50000000000000 Mbit |
| 100 Exabits | 100000000000000 Mbit |
| Referencia | Exabits (Ebit) | Megabits (Mbit) |
|---|---|---|
| A plain text message (160 characters) | 1.28 × 10-15 Ebit | 0.00128 Mbit |
| A three-minute MP3 | 2.4 × 10-11 Ebit | 24 Mbit |
| A smartphone photo | 3.2 × 10-11 Ebit | 32 Mbit |
| A high-definition film | 0.000000032 Ebit | 32000 Mbit |
| A dual-layer Blu-ray disc | 0.0000004 Ebit | 400000 Mbit |
El exabit es una unidad de información digital igual a mil petabits, es decir un trillón de bits. Su símbolo es Ebit. A esta escala no se describe ningún aparato, ningún cable ni ningún edificio. El exabit mide el tráfico de regiones enteras y la producción de industrias completas a lo largo de períodos de tiempo.
Un exabit son 125 petaoctetos. El lugar más común donde encontrar la unidad es en las cifras de tráfico mundial de internet, que suelen darse en exaoctetos al mes. El tráfico mundial pasó de un exaocteto al mes hacia 2004, llegó a unos cien en 2017 y es hoy de varios centenares, lo que en bits son varios miles de exabits cada mes.
Esos totales se reparten de manera reveladora. La inmensa mayoría es vídeo, y el resto lo dominan las actualizaciones de programas, la sincronización con la nube y el tráfico entre máquinas más que nada que una persona esté leyendo activamente. Una sola película popular estrenada a la vez en todo el mundo puede mover una fracción medible de un exabit en un día.
El almacenamiento a esta escala existe solo como agregado. La capacidad conjunta de todos los discos duros y de toda la memoria flash fabricados en un año se mide en centenares de exaoctetos, es decir en miles de exabits. Las estimaciones de todos los datos que la humanidad conserva en un momento dado llegan a decenas de zettaoctetos, y el exabit es la unidad un escalón por debajo en la que se cuentan los componentes de esas estimaciones.
Los instrumentos científicos producen cantidades de exabits antes de que nada de ello se guarde. El radiotelescopio del Square Kilometre Array genera datos brutos a un ritmo que llenaría exaoctetos en cuestión de días, y su diseño se apoya en descartar y resumir en tiempo real más que en registrar. Lo mismo vale para los grandes detectores de partículas y para las simulaciones climáticas de alta resolución.
El prefijo exa viene del griego para seis, pues el exabit es mil elevado a la sexta potencia en bits. Se adoptó en 1975 junto con peta, en un momento en que nadie esperaba que ninguno de los dos describiera nada que no fuese astronómico o teórico. Ambos son hoy unidades corrientes en la industria tecnológica, lo que dice algo sobre la velocidad a la que crecieron las cifras.
Un exabit equivale a 1000 petabits, a 125 petaoctetos o a unos 0,8674 exbibits.
El megabit es una unidad de información digital igual a un millón de bits. Su símbolo es Mbit. Es la unidad en que se anuncia casi siempre la velocidad de una conexión a internet, lo que la convierte en una de las pocas unidades de datos que el consumidor corriente encuentra por su nombre cada vez que elige un servicio.
Un megabit es un millón de bits exactamente, no 1 048 576. Esa distinción tiene consecuencias prácticas. Un megabit guarda 125 000 octetos, es decir 125 kilooctetos, de modo que una conexión de 100 megabits por segundo transfiere a lo sumo unos 12,5 megaoctetos por segundo. Un archivo de 500 megaoctetos tarda por tanto un mínimo de cuarenta segundos, y no los cuatro que la cifra anunciada parece prometer.
Ese factor ocho es la razón de que tanta gente crea que su conexión va más lenta de lo que le vendieron. Nada deshonesto ocurre: el sector expresa el caudal en bits por segundo porque es lo que la capa física transporta de veras, mientras que los gestores de archivos expresan el tamaño en octetos porque así se organiza el almacenamiento. Ambas convenciones son correctas en su terreno, y la aritmética entre ellas es una división por ocho.
El caudal real es aún menor. Las cabeceras de protocolo, la corrección de errores y las retransmisiones consumen capacidad, y la parte aprovechable de un enlace ronda el 90 o 95 por ciento de su tasa nominal. Los enlaces inalámbricos pierden más, porque el medio se comparte y las interferencias obligan a repetir. Una conexión anunciada a 100 megabits por segundo suele entregar unos 90 en la práctica, y menos sobre una red inalámbrica cargada.
Vale la pena recordar las cifras que definen las épocas. La banda ancha temprana ofrecía de 1 a 8 megabits por segundo, el cable y la fibra lo llevaron a 50 y 100, y los servicios de gigabit son hoy corrientes en las ciudades. El vídeo en alta definición necesita unos 5 megabits por segundo, la ultraalta definición unos 25, y una videollamada entre dos personas 8, de modo que la necesidad real de un hogar suele quedar muy por debajo de lo que contrata.
En la memoria el megabit describe la capacidad de los chips. Un chip de memoria de 512 megabits guarda 64 megaoctetos, y varios chips así forman un módulo. El fabricante cuenta en bits porque es lo que el silicio contiene; el comprador cuenta en octetos porque es lo que informa el sistema operativo.
Un megabit equivale a 1 000 000 de bits, a 1000 kilobits, a 125 kilooctetos o a unos 0,9537 mebibits.