| Megabits (Mbit) | Gibibits (Gibit) |
|---|---|
| 1 Megabit | 0.000931322574615 Gibit |
| 2 Megabits | 0.00186264514923 Gibit |
| 3 Megabits | 0.00279396772385 Gibit |
| 4 Megabits | 0.00372529029846 Gibit |
| 5 Megabits | 0.00465661287308 Gibit |
| 10 Megabits | 0.00931322574615 Gibit |
| 20 Megabits | 0.0186264514923 Gibit |
| 25 Megabits | 0.0232830643654 Gibit |
| 50 Megabits | 0.0465661287308 Gibit |
| 100 Megabits | 0.0931322574615 Gibit |
| Referencia | Megabits (Mbit) | Gibibits (Gibit) |
|---|---|---|
| A plain text message (160 characters) | 0.00128 Mbit | 0.00000119209 Gibit |
| A three-minute MP3 | 24 Mbit | 0.0223517 Gibit |
| A smartphone photo | 32 Mbit | 0.0298023 Gibit |
| A high-definition film | 32000 Mbit | 29.8023 Gibit |
| A dual-layer Blu-ray disc | 400000 Mbit | 372.529 Gibit |
El megabit es una unidad de información digital igual a un millón de bits. Su símbolo es Mbit. Es la unidad en que se anuncia casi siempre la velocidad de una conexión a internet, lo que la convierte en una de las pocas unidades de datos que el consumidor corriente encuentra por su nombre cada vez que elige un servicio.
Un megabit es un millón de bits exactamente, no 1 048 576. Esa distinción tiene consecuencias prácticas. Un megabit guarda 125 000 octetos, es decir 125 kilooctetos, de modo que una conexión de 100 megabits por segundo transfiere a lo sumo unos 12,5 megaoctetos por segundo. Un archivo de 500 megaoctetos tarda por tanto un mínimo de cuarenta segundos, y no los cuatro que la cifra anunciada parece prometer.
Ese factor ocho es la razón de que tanta gente crea que su conexión va más lenta de lo que le vendieron. Nada deshonesto ocurre: el sector expresa el caudal en bits por segundo porque es lo que la capa física transporta de veras, mientras que los gestores de archivos expresan el tamaño en octetos porque así se organiza el almacenamiento. Ambas convenciones son correctas en su terreno, y la aritmética entre ellas es una división por ocho.
El caudal real es aún menor. Las cabeceras de protocolo, la corrección de errores y las retransmisiones consumen capacidad, y la parte aprovechable de un enlace ronda el 90 o 95 por ciento de su tasa nominal. Los enlaces inalámbricos pierden más, porque el medio se comparte y las interferencias obligan a repetir. Una conexión anunciada a 100 megabits por segundo suele entregar unos 90 en la práctica, y menos sobre una red inalámbrica cargada.
Vale la pena recordar las cifras que definen las épocas. La banda ancha temprana ofrecía de 1 a 8 megabits por segundo, el cable y la fibra lo llevaron a 50 y 100, y los servicios de gigabit son hoy corrientes en las ciudades. El vídeo en alta definición necesita unos 5 megabits por segundo, la ultraalta definición unos 25, y una videollamada entre dos personas 8, de modo que la necesidad real de un hogar suele quedar muy por debajo de lo que contrata.
En la memoria el megabit describe la capacidad de los chips. Un chip de memoria de 512 megabits guarda 64 megaoctetos, y varios chips así forman un módulo. El fabricante cuenta en bits porque es lo que el silicio contiene; el comprador cuenta en octetos porque es lo que informa el sistema operativo.
Un megabit equivale a 1 000 000 de bits, a 1000 kilobits, a 125 kilooctetos o a unos 0,9537 mebibits.
El gibibit es una unidad de información digital igual a 1 073 741 824 bits, es decir 1024 mebibits o dos elevado a la trigésima potencia. Su símbolo es Gibit. Es la contrapartida binaria del gigabit, y ambos difieren hoy en un 7,4 por ciento: una brecha lo bastante ancha como para que confundir uno con otro en un pedido sea un error de verdad.
Su casa práctica es la industria de la memoria. Los chips de memoria dinámica se fabrican en capacidades binarias porque su organización interna es una cuadrícula rectangular de filas y columnas, ambas direccionadas en binario. Una pieza descrita como de 8 gigabits en el material comercial es un dado de 8 gibibits, que guarda 8 589 934 592 bits, y ocho de esos forman los 8 gibioctetos que un módulo de memoria anuncia como 8 GB.
La memoria flash sigue la misma regla por la misma razón, aunque con un matiz: los dados flash incluyen bloques de reserva para sustituir las celdas que se desgastan, de modo que la capacidad utilizable de una unidad es deliberadamente menor que la capacidad bruta de sus chips. Los fabricantes citan luego la cifra utilizable en unidades decimales, y así una unidad construida con piezas binarias acaba etiquetada con un número decimal.
La brecha del 7,4 por ciento explica buena parte de la confusión cotidiana. Un módulo de memoria de 8 gibioctetos y una unidad de estado sólido de 8 gigaoctetos no son del mismo tamaño, aunque ambos se escriban 8 GB. El módulo guarda 8,59 gigaoctetos; la unidad guarda 8,00. Ninguna de las dos cifras está mal, pero se cuentan en bases distintas y no pueden compararse sin conversión.
Un gibibit son 134 217 728 octetos, o 128 mebioctetos. En términos cotidianos eso son unos ciento treinta megaoctetos: un par de docenas de fotografías, o dos minutos de vídeo en alta definición. No es una gran cantidad de datos para los estándares modernos, y por eso la unidad aparece en las especificaciones de componentes y no en las descripciones de archivos.
El símbolo correcto, Gibit, se usa en las hojas de datos y en las normas, pero casi nunca en la publicidad. Cuando un documento escribe Gb sin más explicación, la suposición segura es que la memoria significa la cantidad binaria y la red la decimal, y que un autor cuidadoso habría escrito Gibit o Gbit para decir cuál.
Un gibibit equivale a 1 073 741 824 bits, a 1024 mebibits, a 134 217 728 octetos o a unos 1,074 gigabits.