| Pebibits (Pibit) | Megabits (Mbit) |
|---|---|
| 1 Pebibit | 1125899906.84 Mbit |
| 2 Pebibits | 2251799813.69 Mbit |
| 3 Pebibits | 3377699720.53 Mbit |
| 4 Pebibits | 4503599627.37 Mbit |
| 5 Pebibits | 5629499534.21 Mbit |
| 10 Pebibits | 11258999068.4 Mbit |
| 20 Pebibits | 22517998136.9 Mbit |
| 25 Pebibits | 28147497671.1 Mbit |
| 50 Pebibits | 56294995342.1 Mbit |
| 100 Pebibits | 112589990684 Mbit |
| Referencia | Pebibits (Pibit) | Megabits (Mbit) |
|---|---|---|
| A plain text message (160 characters) | 1.13687 × 10-12 Pibit | 0.00128 Mbit |
| A three-minute MP3 | 0.0000000213163 Pibit | 24 Mbit |
| A smartphone photo | 0.0000000284217 Pibit | 32 Mbit |
| A high-definition film | 0.0000284217 Pibit | 32000 Mbit |
| A dual-layer Blu-ray disc | 0.000355271 Pibit | 400000 Mbit |
El pebibit es una unidad de información digital igual a 1 125 899 906 842 624 bits, es decir 1024 tebibits o dos elevado a la quincuagésima potencia. Su símbolo es Pibit. Es la contrapartida binaria del petabit, y la brecha entre ambos se ha ensanchado hasta el 12,6 por ciento.
Ese ensanchamiento merece atención, porque es todo el argumento a favor de los prefijos de la IEC en una sola cifra. Cada escalón de la escalera multiplica la discrepancia por 1,024, de modo que lo que empezó como un inofensivo 2,4 por ciento en el kibibit es aquí una octava parte de la cantidad y una quinta en el yobibit. Una convención razonable para números pequeños se vuelve indefendible para los grandes.
Un pebibit son 140 737 488 355 328 octetos, o 128 tebioctetos. Almacenamiento de este tamaño existe en los sistemas de memoria de los supercomputadores, en las memorias intermedias científicas más rápidas y en la memoria agregada de agrupaciones muy grandes. Las mayores máquinas de la lista de los ordenadores más rápidos del mundo tienen memoria principal medida en pebioctetos, y la capacidad de mantener una simulación entera en memoria y no en disco es lo que hace viables ciertos cálculos.
Como estos sistemas se direccionan en binario, la unidad binaria es la correcta y la cifra decimal sería una aproximación. Una agrupación con un pebibit de memoria no tiene un petabit; tiene un 12,6 por ciento más, y un planificador que asignara según la cifra decimal dejaría todo eso sin usar.
La unidad aparece también en los límites de los sistemas de archivos. Varios sistemas de archivos de uso extendido tienen tamaños máximos de volumen o de archivo expresados como potencias exactas de dos, y allí donde esos límites caen en este intervalo se escriben naturalmente en pebibytes o pebioctetos. La documentación que los convierte a unidades decimales pierde la propiedad que los hacía memorables.
En la informática cotidiana el pebibit no se encuentra nunca. Pertenece a las especificaciones, a la arquitectura de sistemas y al diseño de las máquinas mayores, y un conversor lo necesita justamente para esos documentos. Allí donde la cantidad subyacente es una potencia de dos, esta es la unidad que lo dice sin redondear.
Un pebibit equivale a 1024 tebibits, a 140 737 488 355 328 octetos o a unos 1,126 petabits.
El megabit es una unidad de información digital igual a un millón de bits. Su símbolo es Mbit. Es la unidad en que se anuncia casi siempre la velocidad de una conexión a internet, lo que la convierte en una de las pocas unidades de datos que el consumidor corriente encuentra por su nombre cada vez que elige un servicio.
Un megabit es un millón de bits exactamente, no 1 048 576. Esa distinción tiene consecuencias prácticas. Un megabit guarda 125 000 octetos, es decir 125 kilooctetos, de modo que una conexión de 100 megabits por segundo transfiere a lo sumo unos 12,5 megaoctetos por segundo. Un archivo de 500 megaoctetos tarda por tanto un mínimo de cuarenta segundos, y no los cuatro que la cifra anunciada parece prometer.
Ese factor ocho es la razón de que tanta gente crea que su conexión va más lenta de lo que le vendieron. Nada deshonesto ocurre: el sector expresa el caudal en bits por segundo porque es lo que la capa física transporta de veras, mientras que los gestores de archivos expresan el tamaño en octetos porque así se organiza el almacenamiento. Ambas convenciones son correctas en su terreno, y la aritmética entre ellas es una división por ocho.
El caudal real es aún menor. Las cabeceras de protocolo, la corrección de errores y las retransmisiones consumen capacidad, y la parte aprovechable de un enlace ronda el 90 o 95 por ciento de su tasa nominal. Los enlaces inalámbricos pierden más, porque el medio se comparte y las interferencias obligan a repetir. Una conexión anunciada a 100 megabits por segundo suele entregar unos 90 en la práctica, y menos sobre una red inalámbrica cargada.
Vale la pena recordar las cifras que definen las épocas. La banda ancha temprana ofrecía de 1 a 8 megabits por segundo, el cable y la fibra lo llevaron a 50 y 100, y los servicios de gigabit son hoy corrientes en las ciudades. El vídeo en alta definición necesita unos 5 megabits por segundo, la ultraalta definición unos 25, y una videollamada entre dos personas 8, de modo que la necesidad real de un hogar suele quedar muy por debajo de lo que contrata.
En la memoria el megabit describe la capacidad de los chips. Un chip de memoria de 512 megabits guarda 64 megaoctetos, y varios chips así forman un módulo. El fabricante cuenta en bits porque es lo que el silicio contiene; el comprador cuenta en octetos porque es lo que informa el sistema operativo.
Un megabit equivale a 1 000 000 de bits, a 1000 kilobits, a 125 kilooctetos o a unos 0,9537 mebibits.