| Gigabits (Gbit) | Exabits (Ebit) |
|---|---|
| 1 Gigabit | 0.000000001 Ebit |
| 2 Gigabits | 0.000000002 Ebit |
| 3 Gigabits | 0.000000003 Ebit |
| 4 Gigabits | 0.000000004 Ebit |
| 5 Gigabits | 0.000000005 Ebit |
| 10 Gigabits | 0.00000001 Ebit |
| 20 Gigabits | 0.00000002 Ebit |
| 25 Gigabits | 0.000000025 Ebit |
| 50 Gigabits | 0.00000005 Ebit |
| 100 Gigabits | 0.0000001 Ebit |
| Referencia | Gigabits (Gbit) | Exabits (Ebit) |
|---|---|---|
| A plain text message (160 characters) | 0.00000128 Gbit | 1.28 × 10-15 Ebit |
| A three-minute MP3 | 0.024 Gbit | 2.4 × 10-11 Ebit |
| A smartphone photo | 0.032 Gbit | 3.2 × 10-11 Ebit |
| A high-definition film | 32 Gbit | 0.000000032 Ebit |
| A dual-layer Blu-ray disc | 400 Gbit | 0.0000004 Ebit |
El gigabit es una unidad de información digital igual a mil millones de bits. Su símbolo es Gbit. Es la unidad que da nombre al estándar actual de las redes por cable, y la palabra gigabit se ha convertido en abreviatura de cierto nivel de prestaciones más que en una mera cantidad.
La Ethernet gigabit, normalizada en 1998 y 1999, transporta un gigabit por segundo sobre el cableado corriente de pares trenzados de cobre hasta cien metros. Sustituyó al estándar de cien megabits que la precedía y sigue siendo la conexión incorporada en la mayoría de ordenadores, conmutadores y encaminadores. Aquella sola decisión fijó el sentido de gigabit para toda una generación de ingenieros.
En octetos, un gigabit son 125 megaoctetos. Un enlace de un gigabit por segundo mueve por tanto unos 125 megaoctetos cada segundo en condiciones ideales, de modo que una película de dos gigaoctetos se transfiere en unos dieciséis segundos. Las transferencias reales son más lentas, porque la sobrecarga del protocolo, la velocidad del disco y el otro extremo de la conexión imponen cada uno sus límites, y es raro que el almacenamiento siga el ritmo de la red a estas velocidades.
Los servicios domésticos de fibra anuncian ya velocidades de gigabit de manera rutinaria, y en muchos países la cifra se ha vuelto un umbral comercial más que técnico. Muy pocos hogares pueden aprovecharla: una conexión de gigabit basta para transmitir unos doscientos servicios de vídeo en alta definición a la vez. Su beneficio real no es la velocidad máxima sino el margen, pues un enlace que nunca se acerca a su capacidad tiene una latencia baja y constante.
Los chips de memoria se especifican en gigabits por la misma razón que los menores se especifican en megabits: el recuento refleja el número de celdas de almacenamiento del dado de silicio. Un chip de 8 gigabits guarda un gigaocteto, y ocho chips así forman un módulo de memoria de 8 gigaoctetos. La memoria flash sigue la misma convención, de modo que un dado flash de 512 gigabits guarda 64 gigaoctetos.
Por encima del gigabit la escala continúa en millares. La Ethernet de diez gigabits es la norma en los centros de datos, los enlaces de cuarenta y de cien gigabits unen edificios y ciudades, y la red troncal de internet funciona a múltiplos de estos. Cada escalón mantiene la misma relación con el octeto, y cada escalón se expresa en bits por segundo porque es lo que la óptica y el cobre transportan de veras.
Un gigabit equivale a 1 000 000 000 de bits, a 1000 megabits, a 125 megaoctetos o a unos 0,9313 gibibits.
El exabit es una unidad de información digital igual a mil petabits, es decir un trillón de bits. Su símbolo es Ebit. A esta escala no se describe ningún aparato, ningún cable ni ningún edificio. El exabit mide el tráfico de regiones enteras y la producción de industrias completas a lo largo de períodos de tiempo.
Un exabit son 125 petaoctetos. El lugar más común donde encontrar la unidad es en las cifras de tráfico mundial de internet, que suelen darse en exaoctetos al mes. El tráfico mundial pasó de un exaocteto al mes hacia 2004, llegó a unos cien en 2017 y es hoy de varios centenares, lo que en bits son varios miles de exabits cada mes.
Esos totales se reparten de manera reveladora. La inmensa mayoría es vídeo, y el resto lo dominan las actualizaciones de programas, la sincronización con la nube y el tráfico entre máquinas más que nada que una persona esté leyendo activamente. Una sola película popular estrenada a la vez en todo el mundo puede mover una fracción medible de un exabit en un día.
El almacenamiento a esta escala existe solo como agregado. La capacidad conjunta de todos los discos duros y de toda la memoria flash fabricados en un año se mide en centenares de exaoctetos, es decir en miles de exabits. Las estimaciones de todos los datos que la humanidad conserva en un momento dado llegan a decenas de zettaoctetos, y el exabit es la unidad un escalón por debajo en la que se cuentan los componentes de esas estimaciones.
Los instrumentos científicos producen cantidades de exabits antes de que nada de ello se guarde. El radiotelescopio del Square Kilometre Array genera datos brutos a un ritmo que llenaría exaoctetos en cuestión de días, y su diseño se apoya en descartar y resumir en tiempo real más que en registrar. Lo mismo vale para los grandes detectores de partículas y para las simulaciones climáticas de alta resolución.
El prefijo exa viene del griego para seis, pues el exabit es mil elevado a la sexta potencia en bits. Se adoptó en 1975 junto con peta, en un momento en que nadie esperaba que ninguno de los dos describiera nada que no fuese astronómico o teórico. Ambos son hoy unidades corrientes en la industria tecnológica, lo que dice algo sobre la velocidad a la que crecieron las cifras.
Un exabit equivale a 1000 petabits, a 125 petaoctetos o a unos 0,8674 exbibits.