Conversión de Gigabits por segundo a Mebioctetos por segundo

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Fórmula para convertir Gigabits por segundo (Gbit/s) a Mebioctetos por segundo (Mio/s)

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Tabla de conversión de Gigabits por segundo a Mebioctetos por segundo

Gigabits por segundo (Gbit/s)Mebioctetos por segundo (Mio/s)
1 Gigabit por segundo119.209289551 Mio/s
2 Gigabits por segundo238.418579102 Mio/s
3 Gigabits por segundo357.627868652 Mio/s
4 Gigabits por segundo476.837158203 Mio/s
5 Gigabits por segundo596.046447754 Mio/s
10 Gigabits por segundo1192.09289551 Mio/s
20 Gigabits por segundo2384.18579102 Mio/s
25 Gigabits por segundo2980.23223877 Mio/s
50 Gigabits por segundo5960.46447754 Mio/s
100 Gigabits por segundo11920.9289551 Mio/s

Puntos de referencia de velocidad de transferencia de datos

ReferenciaGigabits por segundo (Gbit/s)Mebioctetos por segundo (Mio/s)
A dial-up modem0.000056 Gbit/s0.00667572 Mio/s
Typical home broadband0.1 Gbit/s11.9209 Mio/s
Gigabit Ethernet1 Gbit/s119.209 Mio/s
Streaming a 4K film0.025 Gbit/s2.98023 Mio/s

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LongitudMasaTemperaturaEnergíaVolumenVelocidadTiempoDatosPresiónFrecuenciaVelocidad de transferencia de datosCaudal volumétricoÁnguloÁrea

Información sobre el Gigabit por segundo (Gbit/s)

El gigabit por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a mil millones de bits por segundo. Su símbolo es Gbit/s, a menudo escrito Gbps. Da nombre al estándar de las redes locales por cable y, cada vez más, de las conexiones domésticas de fibra.

La Ethernet gigabit se normalizó en 1998 para fibra óptica y en 1999 para el par trenzado de cobre corriente, y fue la versión de cobre la que la hizo universal. Recorre cien metros por el mismo cableado que llevaba el estándar de cien megabits anterior, lo que permitía renovar edificios sustituyendo equipos y no cables. Esa sola propiedad fijó el gigabit como conexión por omisión durante una generación.

En octetos, un gigabit por segundo son 125 megaoctetos por segundo. Eso es aproximadamente la velocidad de un buen disco duro mecánico y bastante menos que la de un disco de estado sólido moderno, y por eso la red gigabit ya no es el cuello de botella que fue: la red puede hoy adelantar al almacenamiento de uno u otro extremo en muchas configuraciones habituales.

Los servicios domésticos de fibra anuncian el gigabit de manera rutinaria, y la cifra se ha vuelto un umbral comercial más que técnico. Prácticamente ningún hogar puede saturarla —un gigabit basta para unos doscientos flujos de vídeo en alta definición a la vez— y el beneficio en el uso diario no es el caudal sino la ausencia de congestión, que mantiene la latencia baja y estable.

Por encima del gigabit la escalera continúa con los mismos pasos. La Ethernet de diez gigabits es estándar entre servidores y conmutadores en los centros de datos; los enlaces de veinticinco, cuarenta, cien y cuatrocientos gigabits unen bastidores, edificios y ciudades. Cada uno es un múltiplo de la misma unidad, y cada uno se cuenta todavía en bits por segundo porque es lo que la óptica y el cobre transportan de veras.

Lo inalámbrico ha seguido el mismo camino. Las últimas normas de red local inalámbrica citan tasas máximas por encima del gigabit por segundo, aunque esas cifras suponen un solo aparato, condiciones ideales y la anchura completa del canal. El caudal inalámbrico real en una vivienda normal suele ser de un tercio a la mitad del máximo anunciado, y la brecha se ensancha con cada aparato adicional.

Un gigabit por segundo equivale a 1 000 000 000 de bits por segundo, a 125 megaoctetos por segundo o a unos 0,9313 gibibits por segundo.


Información sobre el Mebiocteto por segundo (Mio/s)

El mebiocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1 048 576 octetos por segundo, es decir 1024 kibioctetos por segundo. Su símbolo es Mio/s. Es la unidad en que informan las pruebas de disco, las herramientas de copia y los programas de respaldo, y una de las pocas unidades binarias que la mayoría de la gente ve con regularidad sin darse cuenta.

La medida del almacenamiento la produce con naturalidad. Una prueba escribe y lee bloques cuyo tamaño es una potencia de dos, cronometra la operación y divide. El resultado es una velocidad binaria, e informarla como tal conserva la aritmética. Una herramienta que convirtiera a megaoctetos decimales introduciría un ajuste del 4,9 por ciento sin más propósito que casar con una convención comercial.

Ese cinco por ciento es exactamente donde ambas convenciones divergen de manera visible para el consumidor. Un disco anunciado a 550 megaoctetos por segundo y medido en 524 mebioctetos por segundo está rindiendo precisamente lo prometido; las cifras difieren solo porque una es decimal y la otra binaria. Buena parte de las quejas sobre el rendimiento del almacenamiento es esta aritmética leída como un déficit.

Para los tamaños cotidianos, un mebiocteto por segundo copia una fotografía en tres segundos y una película de dos gigaoctetos en cosa de media hora. Los discos modernos van cientos o miles de veces más rápido, de modo que la unidad es hoy la resolución con que se informan las pequeñas diferencias y no la escala de la cifra entera.

La unidad aparece también en las medidas de memoria y caché, en los informes de caudal de bases de datos y en la salida de las órdenes de bajo nivel que escriben imágenes de disco. Todas ellas cuentan en bloques binarios porque las estructuras subyacentes son binarias, y todas informan en mebioctetos por segundo porque es lo que da el recuento dividido por el tiempo.

La costumbre de escribir la i minúscula merece conservarse. Cuesta un carácter y dice a un lector posterior cuál de las dos convenciones produjo la cifra, información que no puede recuperarse del contexto una vez omitida.

Un mebiocteto por segundo equivale a 1 048 576 octetos por segundo, a 1024 kibioctetos por segundo o a unos 1,049 megaoctetos por segundo.