| Mebioctetos por segundo (Mio/s) | Exaoctetos por segundo (Eo/s) |
|---|---|
| 1 Mebiocteto por segundo | 1.048576 × 10-12 Eo/s |
| 2 Mebioctetos por segundo | 2.097152 × 10-12 Eo/s |
| 3 Mebioctetos por segundo | 3.145728 × 10-12 Eo/s |
| 4 Mebioctetos por segundo | 4.194304 × 10-12 Eo/s |
| 5 Mebioctetos por segundo | 5.24288 × 10-12 Eo/s |
| 10 Mebioctetos por segundo | 1.048576 × 10-11 Eo/s |
| 20 Mebioctetos por segundo | 2.097152 × 10-11 Eo/s |
| 25 Mebioctetos por segundo | 2.62144 × 10-11 Eo/s |
| 50 Mebioctetos por segundo | 5.24288 × 10-11 Eo/s |
| 100 Mebioctetos por segundo | 1.048576 × 10-10 Eo/s |
| Referencia | Mebioctetos por segundo (Mio/s) | Exaoctetos por segundo (Eo/s) |
|---|---|---|
| A dial-up modem | 0.00667572 Mio/s | 7 × 10-15 Eo/s |
| Typical home broadband | 11.9209 Mio/s | 1.25 × 10-11 Eo/s |
| Gigabit Ethernet | 119.209 Mio/s | 1.25 × 10-10 Eo/s |
| Streaming a 4K film | 2.98023 Mio/s | 3.125 × 10-12 Eo/s |
El mebiocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1 048 576 octetos por segundo, es decir 1024 kibioctetos por segundo. Su símbolo es Mio/s. Es la unidad en que informan las pruebas de disco, las herramientas de copia y los programas de respaldo, y una de las pocas unidades binarias que la mayoría de la gente ve con regularidad sin darse cuenta.
La medida del almacenamiento la produce con naturalidad. Una prueba escribe y lee bloques cuyo tamaño es una potencia de dos, cronometra la operación y divide. El resultado es una velocidad binaria, e informarla como tal conserva la aritmética. Una herramienta que convirtiera a megaoctetos decimales introduciría un ajuste del 4,9 por ciento sin más propósito que casar con una convención comercial.
Ese cinco por ciento es exactamente donde ambas convenciones divergen de manera visible para el consumidor. Un disco anunciado a 550 megaoctetos por segundo y medido en 524 mebioctetos por segundo está rindiendo precisamente lo prometido; las cifras difieren solo porque una es decimal y la otra binaria. Buena parte de las quejas sobre el rendimiento del almacenamiento es esta aritmética leída como un déficit.
Para los tamaños cotidianos, un mebiocteto por segundo copia una fotografía en tres segundos y una película de dos gigaoctetos en cosa de media hora. Los discos modernos van cientos o miles de veces más rápido, de modo que la unidad es hoy la resolución con que se informan las pequeñas diferencias y no la escala de la cifra entera.
La unidad aparece también en las medidas de memoria y caché, en los informes de caudal de bases de datos y en la salida de las órdenes de bajo nivel que escriben imágenes de disco. Todas ellas cuentan en bloques binarios porque las estructuras subyacentes son binarias, y todas informan en mebioctetos por segundo porque es lo que da el recuento dividido por el tiempo.
La costumbre de escribir la i minúscula merece conservarse. Cuesta un carácter y dice a un lector posterior cuál de las dos convenciones produjo la cifra, información que no puede recuperarse del contexto una vez omitida.
Un mebiocteto por segundo equivale a 1 048 576 octetos por segundo, a 1024 kibioctetos por segundo o a unos 1,049 megaoctetos por segundo.
El exaocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a mil petaoctetos por segundo, u ocho exabits por segundo. Su símbolo es Eo/s. Nada construido funciona a esta velocidad: es unas ocho veces el tráfico total de internet entero, contado a la vez sobre todas las redes del planeta.
La unidad sirve sobre todo para experimentos mentales sobre límites. Si todos los discos duros y todos los chips flash fabricados en un año se leyeran a la vez a plena velocidad, la tasa conjunta estaría en este orden. También lo estaría la producción total de todos los sensores de cámara de todos los teléfonos de la Tierra si grabaran todos a la vez. Son sumas sobre el equipo del mundo entero, no velocidades que ningún sistema experimente.
Hay una situación en que volúmenes de datos muy grandes sí se mueven más deprisa que por cualquier red, y pone la unidad en perspectiva. Enviar físicamente un contenedor de discos duros a través de un océano transfiere más datos por segundo, promediados sobre el viaje, que cualquier cable. Un contenedor con unos pocos exaoctetos cruzando el Atlántico en una semana sale a varios gigaoctetos por segundo, y un camión de discos conducido por una ciudad supera a casi cualquier enlace local.
Ese cálculo no es una broma: los proveedores de nube lo ofrecen como servicio. Cuando un cliente necesita mover petaoctetos a un centro de datos, el proveedor envía un camión lleno de almacenamiento en lugar de intentar la transferencia por red, porque la red tardaría meses. El ancho de banda de un vehículo es enorme, aunque su latencia se mida en días.
En cuanto a la unidad misma, un exaocteto por segundo son 125 petaoctetos por segundo, y transferiría todas las reservas de datos guardados del mundo —unos pocos centenares de zettaoctetos— en cosa de una semana de funcionamiento continuo. No existe mecanismo para alimentar un enlace así, ni se está diseñando ninguno.
Un conversor ha de manejar sin embargo la unidad, porque aparece en modelos de capacidad agregada, en artículos académicos sobre los límites teóricos de la comunicación y en toda tabla que enumere los prefijos métricos por completo. Una magnitud no necesita un uso para que su nombre esté bien formado.
Un exaocteto por segundo equivale a 1000 petaoctetos por segundo, a 8 exabits por segundo o a unos 0,8674 exbioctetos por segundo.