| Gigabits por segundo (Gbit/s) | Tebibits por segundo (Tibit/s) |
|---|---|
| 1 Gigabit por segundo | 0.000909494701773 Tibit/s |
| 2 Gigabits por segundo | 0.00181898940355 Tibit/s |
| 3 Gigabits por segundo | 0.00272848410532 Tibit/s |
| 4 Gigabits por segundo | 0.00363797880709 Tibit/s |
| 5 Gigabits por segundo | 0.00454747350886 Tibit/s |
| 10 Gigabits por segundo | 0.00909494701773 Tibit/s |
| 20 Gigabits por segundo | 0.0181898940355 Tibit/s |
| 25 Gigabits por segundo | 0.0227373675443 Tibit/s |
| 50 Gigabits por segundo | 0.0454747350886 Tibit/s |
| 100 Gigabits por segundo | 0.0909494701773 Tibit/s |
| Referencia | Gigabits por segundo (Gbit/s) | Tebibits por segundo (Tibit/s) |
|---|---|---|
| A dial-up modem | 0.000056 Gbit/s | 0.0000000509317 Tibit/s |
| Typical home broadband | 0.1 Gbit/s | 0.0000909495 Tibit/s |
| Gigabit Ethernet | 1 Gbit/s | 0.000909495 Tibit/s |
| Streaming a 4K film | 0.025 Gbit/s | 0.0000227374 Tibit/s |
El gigabit por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a mil millones de bits por segundo. Su símbolo es Gbit/s, a menudo escrito Gbps. Da nombre al estándar de las redes locales por cable y, cada vez más, de las conexiones domésticas de fibra.
La Ethernet gigabit se normalizó en 1998 para fibra óptica y en 1999 para el par trenzado de cobre corriente, y fue la versión de cobre la que la hizo universal. Recorre cien metros por el mismo cableado que llevaba el estándar de cien megabits anterior, lo que permitía renovar edificios sustituyendo equipos y no cables. Esa sola propiedad fijó el gigabit como conexión por omisión durante una generación.
En octetos, un gigabit por segundo son 125 megaoctetos por segundo. Eso es aproximadamente la velocidad de un buen disco duro mecánico y bastante menos que la de un disco de estado sólido moderno, y por eso la red gigabit ya no es el cuello de botella que fue: la red puede hoy adelantar al almacenamiento de uno u otro extremo en muchas configuraciones habituales.
Los servicios domésticos de fibra anuncian el gigabit de manera rutinaria, y la cifra se ha vuelto un umbral comercial más que técnico. Prácticamente ningún hogar puede saturarla —un gigabit basta para unos doscientos flujos de vídeo en alta definición a la vez— y el beneficio en el uso diario no es el caudal sino la ausencia de congestión, que mantiene la latencia baja y estable.
Por encima del gigabit la escalera continúa con los mismos pasos. La Ethernet de diez gigabits es estándar entre servidores y conmutadores en los centros de datos; los enlaces de veinticinco, cuarenta, cien y cuatrocientos gigabits unen bastidores, edificios y ciudades. Cada uno es un múltiplo de la misma unidad, y cada uno se cuenta todavía en bits por segundo porque es lo que la óptica y el cobre transportan de veras.
Lo inalámbrico ha seguido el mismo camino. Las últimas normas de red local inalámbrica citan tasas máximas por encima del gigabit por segundo, aunque esas cifras suponen un solo aparato, condiciones ideales y la anchura completa del canal. El caudal inalámbrico real en una vivienda normal suele ser de un tercio a la mitad del máximo anunciado, y la brecha se ensancha con cada aparato adicional.
Un gigabit por segundo equivale a 1 000 000 000 de bits por segundo, a 125 megaoctetos por segundo o a unos 0,9313 gibibits por segundo.
El tebibit por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1 099 511 627 776 bits por segundo, es decir 1024 gibibits por segundo. Su símbolo es Tibit/s. Es la contrapartida binaria del terabit por segundo, y ambos difieren en un 10 por ciento.
El diez por ciento es el punto en que la distinción se vuelve cuestión de dinero y no de pedantería. Un proveedor que cite un sistema a cien terabits por segundo y un cliente que mida cien tebibits por segundo no están describiendo el mismo rendimiento, y la diferencia son diez terabits: más que toda la conectividad externa de la mayoría de las organizaciones.
La velocidad pertenece al interior de máquinas muy grandes. El ancho de banda de memoria agregado de un bastidor de aceleradores, o la capacidad interna de conmutación de un gran chip de red, alcanzan este intervalo, y ambos se construyen con estructuras en potencias de dos: canales de memoria de anchura binaria fija, puertos de conmutación en potencias de dos, memorias intermedias dimensionadas en binario. Expresar sus totales con prefijos binarios conserva la aritmética que los produjo.
En octetos, un tebibit por segundo son 137 438 953 472, o 128 gibioctetos por segundo. Eso es más de lo que puede suministrar ningún dispositivo de almacenamiento aislado y más de lo que transporta ningún cable externo. Es una cifra que describe algo que ocurre dentro de un armario, entre chips unidos por pistas cortas en una placa, donde la distancia física se mide en centímetros.
La investigación óptica roza también este intervalo. Una demostración de laboratorio que lleve un petabit por segundo por una fibra es mil veces mayor, pero los canales individuales de longitud de onda y la electrónica que los excita trabajan con agregados de escala tebibit, y los artículos que los recogen dan a menudo la cifra binaria porque los tamaños de trama subyacentes son binarios.
La costumbre de escribir la i minúscula merece conservarse aun donde sea improbable que el lector lo compruebe. Una cifra escrita sin ambigüedad puede convertirla correctamente cualquiera que la lea después; una escrita de forma ambigua no tiene arreglo, y al diez por ciento la ambigüedad ya no es inofensiva.
Un tebibit por segundo equivale a 1024 gibibits por segundo, a 137 438 953 472 octetos por segundo o a unos 1,100 terabits por segundo.