| Gigabits (Gbit) | Mebioctetos (Mio) |
|---|---|
| 1 Gigabit | 119.209289551 Mio |
| 2 Gigabits | 238.418579102 Mio |
| 3 Gigabits | 357.627868652 Mio |
| 4 Gigabits | 476.837158203 Mio |
| 5 Gigabits | 596.046447754 Mio |
| 10 Gigabits | 1192.09289551 Mio |
| 20 Gigabits | 2384.18579102 Mio |
| 25 Gigabits | 2980.23223877 Mio |
| 50 Gigabits | 5960.46447754 Mio |
| 100 Gigabits | 11920.9289551 Mio |
| Referencia | Gigabits (Gbit) | Mebioctetos (Mio) |
|---|---|---|
| A plain text message (160 characters) | 0.00000128 Gbit | 0.000152588 Mio |
| A three-minute MP3 | 0.024 Gbit | 2.86102 Mio |
| A smartphone photo | 0.032 Gbit | 3.8147 Mio |
| A high-definition film | 32 Gbit | 3814.7 Mio |
| A dual-layer Blu-ray disc | 400 Gbit | 47683.7 Mio |
El gigabit es una unidad de información digital igual a mil millones de bits. Su símbolo es Gbit. Es la unidad que da nombre al estándar actual de las redes por cable, y la palabra gigabit se ha convertido en abreviatura de cierto nivel de prestaciones más que en una mera cantidad.
La Ethernet gigabit, normalizada en 1998 y 1999, transporta un gigabit por segundo sobre el cableado corriente de pares trenzados de cobre hasta cien metros. Sustituyó al estándar de cien megabits que la precedía y sigue siendo la conexión incorporada en la mayoría de ordenadores, conmutadores y encaminadores. Aquella sola decisión fijó el sentido de gigabit para toda una generación de ingenieros.
En octetos, un gigabit son 125 megaoctetos. Un enlace de un gigabit por segundo mueve por tanto unos 125 megaoctetos cada segundo en condiciones ideales, de modo que una película de dos gigaoctetos se transfiere en unos dieciséis segundos. Las transferencias reales son más lentas, porque la sobrecarga del protocolo, la velocidad del disco y el otro extremo de la conexión imponen cada uno sus límites, y es raro que el almacenamiento siga el ritmo de la red a estas velocidades.
Los servicios domésticos de fibra anuncian ya velocidades de gigabit de manera rutinaria, y en muchos países la cifra se ha vuelto un umbral comercial más que técnico. Muy pocos hogares pueden aprovecharla: una conexión de gigabit basta para transmitir unos doscientos servicios de vídeo en alta definición a la vez. Su beneficio real no es la velocidad máxima sino el margen, pues un enlace que nunca se acerca a su capacidad tiene una latencia baja y constante.
Los chips de memoria se especifican en gigabits por la misma razón que los menores se especifican en megabits: el recuento refleja el número de celdas de almacenamiento del dado de silicio. Un chip de 8 gigabits guarda un gigaocteto, y ocho chips así forman un módulo de memoria de 8 gigaoctetos. La memoria flash sigue la misma convención, de modo que un dado flash de 512 gigabits guarda 64 gigaoctetos.
Por encima del gigabit la escala continúa en millares. La Ethernet de diez gigabits es la norma en los centros de datos, los enlaces de cuarenta y de cien gigabits unen edificios y ciudades, y la red troncal de internet funciona a múltiplos de estos. Cada escalón mantiene la misma relación con el octeto, y cada escalón se expresa en bits por segundo porque es lo que la óptica y el cobre transportan de veras.
Un gigabit equivale a 1 000 000 000 de bits, a 1000 megabits, a 125 megaoctetos o a unos 0,9313 gibibits.
El mebiocteto es una unidad de información digital igual a 1 048 576 octetos, es decir 1024 kibioctetos. Su símbolo es Mio. Es la contrapartida binaria del megaocteto, y ambos difieren en un 4,9 por ciento: el punto en que un autor cuidadoso empieza a distinguirlos.
La casa más visible de la unidad es la memoria caché del procesador. La memoria rápida integrada en un procesador para guardar los datos usados recientemente se dimensiona en binario, y los chips modernos llevan cachés medidas en mebioctetos: unos cientos de kibioctetos en el segundo nivel y decenas de mebioctetos en el tercero. Esas cifras son potencias exactas de dos porque la caché se direcciona dividiendo una dirección en campos fijos de bits.
Los tamaños de bloque y las memorias intermedias siguen la misma lógica. Los sistemas de archivos reservan en bloques, los motores de bases de datos leen en páginas, las herramientas de compresión trabajan en ventanas, y todo ello son potencias de dos, las más de las veces de unos pocos mebioctetos. Una herramienta que ofrece una memoria intermedia de 16 megaoctetos casi siempre quiere decir 16 mebioctetos, porque la reserva subyacente es un desplazamiento y no una multiplicación.
La distinción se ha vuelto visible para el usuario corriente a través del desajuste entre lo que declara una descarga y lo que informa un gestor de archivos. Un archivo descrito como de 100 megaoctetos en un sitio web es a menudo de 100 mebioctetos en el disco, o al revés, y la diferencia resultante del 4,9 por ciento basta para que una barra de progreso parezca equivocada sin que nada esté mal en realidad.
Para hacerse a la escala, un mebiocteto guarda un millón de caracteres de texto sin acentos: aproximadamente una novela larga, o quinientas páginas. Es también una sola fotografía de una cámara modesta, u ocho segundos de vídeo en alta definición. La misma unidad describe, pues, a la vez una cantidad enorme de texto y una cantidad ínfima de vídeo, lo que dice bastante sobre el coste relativo de representar ambos.
La notación Mio de la IEC se usa en la documentación técnica, en el núcleo Linux, en las herramientas de sistemas de archivos y en las normas. Sigue siendo rara en el software de consumo, donde se escribe MB para ambas cantidades. Cuando una cifra importa, la costumbre más segura es calcular en octetos y convertir una sola vez al final.
Un mebiocteto equivale a 1 048 576 octetos, a 1024 kibioctetos, a 8 mebibits o a unos 1,049 megaoctetos.