| Exbioctetos por segundo (Eio/s) | Octetos por segundo (octet/s) |
|---|---|
| 1 Exbiocteto por segundo | 1.15292150461 × 1018 octet/s |
| 2 Exbioctetos por segundo | 2.30584300921 × 1018 octet/s |
| 3 Exbioctetos por segundo | 3.45876451382 × 1018 octet/s |
| 4 Exbioctetos por segundo | 4.61168601843 × 1018 octet/s |
| 5 Exbioctetos por segundo | 5.76460752303 × 1018 octet/s |
| 10 Exbioctetos por segundo | 1.15292150461 × 1019 octet/s |
| 20 Exbioctetos por segundo | 2.30584300921 × 1019 octet/s |
| 25 Exbioctetos por segundo | 2.88230376152 × 1019 octet/s |
| 50 Exbioctetos por segundo | 5.76460752303 × 1019 octet/s |
| 100 Exbioctetos por segundo | 1.15292150461 × 1020 octet/s |
| Referencia | Exbioctetos por segundo (Eio/s) | Octetos por segundo (octet/s) |
|---|---|---|
| A dial-up modem | 6.07153 × 10-15 Eio/s | 7000 octet/s |
| Typical home broadband | 1.0842 × 10-11 Eio/s | 12500000 octet/s |
| Gigabit Ethernet | 1.0842 × 10-10 Eio/s | 125000000 octet/s |
| Streaming a 4K film | 2.71051 × 10-12 Eio/s | 3125000 octet/s |
El exbiocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1024 pebioctetos por segundo, es decir dos elevado a la sexagésima potencia en octetos por segundo. Su símbolo es Eio/s. Es la contrapartida binaria del exaocteto por segundo, y ambos difieren en un 15,3 por ciento.
Ninguna máquina, red ni agregado alcanza esta velocidad. Un exbiocteto por segundo es más de ocho veces el tráfico instantáneo total de internet entero, y movería toda la reserva mundial de datos guardados en cuestión de minutos. La unidad describe una capacidad sin origen que pudiera alimentarla ni destino que pudiera absorberla.
Dos elevado a sesenta es, con todo, un número familiar en informática, porque es el tamaño del espacio de direcciones que una máquina de 64 bits puede alcanzar en octetos dividido por dieciséis. La misma potencia de dos aparece en los límites de los sistemas de archivos, en los mapas de memoria y en el diseño de todo sistema construido sobre esa arquitectura, de modo que la magnitud es bien conocida aunque ninguna velocidad se le acerque.
La unidad existe porque la serie de la IEC se definió por completo. Todo prefijo binario se empareja con toda unidad, exactamente como hace todo prefijo métrico, de modo que un lector que jamás haya visto Eio/s puede descifrarlo solo por el prefijo. Un sistema con huecos necesitaría una tabla de combinaciones permitidas, que es justo lo que un sistema basado en reglas existe para evitar.
Vale la pena repetir la diferencia respecto de la unidad decimal en cada nivel porque se acumula. En el kibiocteto era del 2,4 por ciento, aquí es más de un octavo, y en el yobiocteto será más de una quinta parte. Ese crecimiento es la razón de que se crearan los prefijos binarios, y por eso hay que escribir la i minúscula incluso en cifras que nadie comprobará.
Para un conversor el tratamiento es mecánico: seis multiplicaciones por 1024 desde los octetos, o las divisiones equivalentes al bajar. El valor de hacerlo bien no está en que alguien vaya a usar el resultado, sino en que una herramienta que trate todos los casos igual sea digna de confianza en los casos que importan.
Un exbiocteto por segundo equivale a 1024 pebioctetos por segundo, a 1 152 921 504 606 846 976 octetos por segundo o a unos 1,153 exaoctetos por segundo.
El octeto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a ocho bits por segundo. Su símbolo es octet/s. Es la unidad en que el software informa de las velocidades de transferencia, frente a los bits por segundo en que el equipo físico y los servicios de red las anuncian, y el factor ocho entre ambas convenciones es fuente de una confusión inagotable.
El reparto de papeles es coherente una vez que se entiende. Todo lo que describe un enlace físico —un puerto Ethernet, una conexión de fibra, un canal de radio, un paquete de banda ancha— se expresa en bits por segundo, porque bits es lo que la señalización transporta de veras. Todo lo que describe un archivo que se mueve de un sitio a otro se expresa en octetos por segundo, porque los archivos se miden en octetos.
Un gestor de descargas que informa de 12 megaoctetos por segundo en una conexión vendida como de 100 megabits por segundo no está contradiciendo el anuncio: está diciendo la misma velocidad en la otra convención, y la aritmética entre ambas es una división por ocho. Reconocer esto elimina de inmediato la causa más común de queja sobre la velocidad de internet.
Los octetos por segundo sueltos aparecen en los mismos lugares estrechos que los bits sueltos: la telemetría del espacio profundo, los enlaces de sensores de bajo consumo y las conexiones en serie heredadas más lentas. Una velocidad de cien octetos por segundo movería una página de texto en unos veinte segundos, experiencia normal en los años setenta e inimaginable hoy.
La unidad sostiene además el modo en que se describe el caudal de discos e interfaces. Un disco que sostiene 500 megaoctetos por segundo mueve cuatro gigabits por segundo a través de su interfaz, y casar ambas cifras es parte rutinaria del diseño de sistemas: una interfaz calificada en gigabits debe compararse con un disco calificado en octetos, y el factor ocho decide si uno deja al otro sin alimentar.
Las herramientas de almacenamiento refuerzan la convención. Todo programa de copia de archivos, de respaldo o de transferencia por línea de órdenes informa en octetos por segundo o en sus múltiplos, y toda herramienta de medida de red informa en bits por segundo. Quien lea ambas a la vez ha de tener presente la conversión, que es justamente lo que hace que la distinción merezca decirse en voz alta.
Un octeto por segundo equivale a 8 bits por segundo, a 0,008 kilobits por segundo o a 0,001 kiloctetos por segundo.