| Octetos por segundo (octet/s) | Gibioctetos por segundo (Gio/s) |
|---|---|
| 1 Octeto por segundo | 9.31322574615 × 10-10 Gio/s |
| 2 Octetos por segundo | 0.00000000186264514923 Gio/s |
| 3 Octetos por segundo | 0.00000000279396772385 Gio/s |
| 4 Octetos por segundo | 0.00000000372529029846 Gio/s |
| 5 Octetos por segundo | 0.00000000465661287308 Gio/s |
| 10 Octetos por segundo | 0.00000000931322574615 Gio/s |
| 20 Octetos por segundo | 0.0000000186264514923 Gio/s |
| 25 Octetos por segundo | 0.0000000232830643654 Gio/s |
| 50 Octetos por segundo | 0.0000000465661287308 Gio/s |
| 100 Octetos por segundo | 0.0000000931322574615 Gio/s |
| Referencia | Octetos por segundo (octet/s) | Gibioctetos por segundo (Gio/s) |
|---|---|---|
| A dial-up modem | 7000 octet/s | 0.00000651926 Gio/s |
| Typical home broadband | 12500000 octet/s | 0.0116415 Gio/s |
| Gigabit Ethernet | 125000000 octet/s | 0.116415 Gio/s |
| Streaming a 4K film | 3125000 octet/s | 0.00291038 Gio/s |
El octeto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a ocho bits por segundo. Su símbolo es octet/s. Es la unidad en que el software informa de las velocidades de transferencia, frente a los bits por segundo en que el equipo físico y los servicios de red las anuncian, y el factor ocho entre ambas convenciones es fuente de una confusión inagotable.
El reparto de papeles es coherente una vez que se entiende. Todo lo que describe un enlace físico —un puerto Ethernet, una conexión de fibra, un canal de radio, un paquete de banda ancha— se expresa en bits por segundo, porque bits es lo que la señalización transporta de veras. Todo lo que describe un archivo que se mueve de un sitio a otro se expresa en octetos por segundo, porque los archivos se miden en octetos.
Un gestor de descargas que informa de 12 megaoctetos por segundo en una conexión vendida como de 100 megabits por segundo no está contradiciendo el anuncio: está diciendo la misma velocidad en la otra convención, y la aritmética entre ambas es una división por ocho. Reconocer esto elimina de inmediato la causa más común de queja sobre la velocidad de internet.
Los octetos por segundo sueltos aparecen en los mismos lugares estrechos que los bits sueltos: la telemetría del espacio profundo, los enlaces de sensores de bajo consumo y las conexiones en serie heredadas más lentas. Una velocidad de cien octetos por segundo movería una página de texto en unos veinte segundos, experiencia normal en los años setenta e inimaginable hoy.
La unidad sostiene además el modo en que se describe el caudal de discos e interfaces. Un disco que sostiene 500 megaoctetos por segundo mueve cuatro gigabits por segundo a través de su interfaz, y casar ambas cifras es parte rutinaria del diseño de sistemas: una interfaz calificada en gigabits debe compararse con un disco calificado en octetos, y el factor ocho decide si uno deja al otro sin alimentar.
Las herramientas de almacenamiento refuerzan la convención. Todo programa de copia de archivos, de respaldo o de transferencia por línea de órdenes informa en octetos por segundo o en sus múltiplos, y toda herramienta de medida de red informa en bits por segundo. Quien lea ambas a la vez ha de tener presente la conversión, que es justamente lo que hace que la distinción merezca decirse en voz alta.
Un octeto por segundo equivale a 8 bits por segundo, a 0,008 kilobits por segundo o a 0,001 kiloctetos por segundo.
El gibiocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1 073 741 824 octetos por segundo, es decir 1024 mebioctetos por segundo. Su símbolo es Gio/s. Es la unidad del ancho de banda de memoria y de las interfaces de almacenamiento más rápidas, y la contrapartida binaria del gigaocteto por segundo, del que difiere en un 7,4 por ciento.
La memoria es donde la unidad encaja con mayor naturalidad. Un canal de memoria transfiere un número fijo de octetos por ciclo de reloj, y ese número es una potencia de dos, de modo que el ancho de banda resultante es un múltiplo binario de la frecuencia del reloj. Una máquina con varios canales alcanza decenas de gibioctetos por segundo, y un acelerador con memoria apilada alcanza miles.
El almacenamiento ha alcanzado a la memoria. Un disco de estado sólido rápido con la interfaz actual sostiene varios gibioctetos por segundo, lo que significa que por primera vez el disco y la memoria están dentro del mismo orden de magnitud. Esa convergencia ha cambiado el modo de escribir software: la vieja suposición de que leer del disco es miles de veces más lento que leer de la memoria ya no se sostiene.
La unidad aparece en la salida de las pruebas de rendimiento, en las pantallas de supervisión del sistema y en las especificaciones de las interconexiones de procesador. Todas ellas cuentan en binario porque las estructuras que miden son binarias, e informar el resultado con un prefijo decimal introduciría un error del siete por ciento a cambio de una etiqueta de aspecto familiar.
Para hacerse idea de lo que significa la velocidad, un gibiocteto por segundo copia una película de dos gigaoctetos en menos de dos segundos y llena un disco de un teraocteto en cosa de un cuarto de hora. Cualquier cosa a esta velocidad es más rápida que toda conexión externa de un edificio corriente, de modo que el factor limitante se traslada al interior de la máquina.
La distinción respecto de la unidad decimal importa sobre todo en las compras y en la planificación de capacidad. Una especificación que exija 10 gigaoctetos por segundo y un sistema que entregue 10 gibioctetos por segundo no son lo mismo, y la diferencia del 7,4 por ciento es la clase de margen que decide si un diseño cumple su requisito.
Un gibiocteto por segundo equivale a 1 073 741 824 octetos por segundo, a 1024 mebioctetos por segundo o a unos 1,074 gigaoctetos por segundo.