| Zebioctetos por segundo (Zio/s) | Pebioctetos por segundo (Pio/s) |
|---|---|
| 1 Zebiocteto por segundo | 1048576 Pio/s |
| 2 Zebioctetos por segundo | 2097152 Pio/s |
| 3 Zebioctetos por segundo | 3145728 Pio/s |
| 4 Zebioctetos por segundo | 4194304 Pio/s |
| 5 Zebioctetos por segundo | 5242880 Pio/s |
| 10 Zebioctetos por segundo | 10485760 Pio/s |
| 20 Zebioctetos por segundo | 20971520 Pio/s |
| 25 Zebioctetos por segundo | 26214400 Pio/s |
| 50 Zebioctetos por segundo | 52428800 Pio/s |
| 100 Zebioctetos por segundo | 104857600 Pio/s |
| Referencia | Zebioctetos por segundo (Zio/s) | Pebioctetos por segundo (Pio/s) |
|---|---|---|
| A dial-up modem | 5.92923 × 10-18 Zio/s | 6.21725 × 10-12 Pio/s |
| Typical home broadband | 1.05879 × 10-14 Zio/s | 0.0000000111022 Pio/s |
| Gigabit Ethernet | 1.05879 × 10-13 Zio/s | 0.000000111022 Pio/s |
| Streaming a 4K film | 2.64698 × 10-15 Zio/s | 0.00000000277556 Pio/s |
El zebiocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1024 exbioctetos por segundo, es decir dos elevado a la septuagésima potencia en octetos por segundo. Su símbolo es Zio/s. Es la contrapartida binaria del zettaocteto por segundo, y ambos difieren en un 18,1 por ciento.
Un enlace a esta velocidad transferiría varias veces, en un solo segundo, todo lo que la humanidad ha guardado jamás. Es el modo más llano de describir cuán lejos queda de todo lo que existe, se proyecta o se ha propuesto en serio. La unidad es un nombre para una magnitud, no la descripción de una cosa.
Conviene ser preciso sobre por qué se definen todavía tales nombres. Un sistema de medida es un conjunto de reglas, y el valor de una regla está en que se aplica sin excepción. En cuanto un sistema dice que ciertas combinaciones de prefijo y unidad son lícitas y otras no, todo usuario ha de cargar con una tabla en lugar de una regla, y distintos usuarios cargarán tablas distintas. La definición completa es más barata y más segura.
Los obstáculos físicos no son solo grandes sino cualitativos. A un zebiocteto por segundo, la energía necesaria para conmutar el número requerido de estados, aun en el mínimo termodinámico, se vuelve una potencia considerable; la cifra práctica para la electrónica real está muchos órdenes de magnitud por encima; y el número de canales en paralelo necesarios excede cualquier cosa que pudiera construirse y refrigerarse. No son objetivos de ingeniería.
La brecha del 18,1 por ciento respecto de la unidad decimal continúa el patrón que recorre toda la serie binaria. Cada escalón multiplica la discrepancia por 1,024, de modo que una convención inofensiva en el kibiocteto se ha vuelto, a esta altura, una diferencia que ningún lector podría pasar por alto. Hacerla visible es la función que cumplen los prefijos de la IEC.
En la práctica, un conversor se encuentra con esta unidad solo en una tabla completa o en un documento que explore límites teóricos. Manejarla correctamente no cuesta nada y demuestra que la herramienta aplica sus reglas de manera uniforme, que es la propiedad que hace fiables sus respuestas ordinarias.
Un zebiocteto por segundo equivale a 1024 exbioctetos por segundo, a 1 180 591 620 717 411 303 424 octetos por segundo o a unos 1,181 zettaoctetos por segundo.
El pebiocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1024 tebioctetos por segundo, es decir dos elevado a la quincuagésima potencia en octetos por segundo. Su símbolo es Pio/s. Es la contrapartida binaria del petaocteto por segundo, y ambos difieren en un 12,6 por ciento.
La velocidad existe solo como total. El ancho de banda de memoria agregado de un supercomputador entero, o la capacidad sumada del tejido de red que une sus armarios, alcanzan este intervalo, y ambos son sumas sobre decenas de miles de componentes, cada uno de los cuales mueve por sí solo unos cientos de gibioctetos por segundo.
Que ese total signifique algo depende del cálculo que se esté ejecutando. Un problema que se divide de modo que cada nodo trabaje sobre todo con sus propios datos puede aprovechar el agregado completo. Un problema en que cada nodo deba consultar constantemente a todos los demás no puede, y el ancho de banda efectivo de la máquina cae a lo que permita el camino compartido más lento. Buena parte del arte de la programación paralela consiste en llevar los problemas a la primera categoría.
En octetos, un pebiocteto por segundo son 1 125 899 906 842 624, y en términos decimales unos 1,126 petaoctetos por segundo. La diferencia del 12,6 por ciento es el efecto acumulado de cinco multiplicaciones por 1,024, y hoy es lo bastante grande como para que ningún informe pueda dejar sin declarar la convención sin introducir incertidumbre real.
La unidad aparece también en las descripciones de los sistemas de archivos paralelos de las mayores instalaciones, donde un sistema de almacenamiento repartido por decenas de miles de discos entrega unos pocos pebioctetos por segundo a una agrupación de cálculo. Esa cifra determina con qué rapidez la máquina puede guardar un punto de control de su estado, lo que a su vez determina cuánto trabajo se pierde cuando falla un componente, y en una máquina de ese tamaño algo está fallando siempre.
Para un conversor el requisito es sencillamente que la aritmética sea exacta y la etiqueta se conserve. Multiplicar cinco veces por 1024 no es difícil; sustituir en silencio el prefijo decimal es el error que hay que evitar.
Un pebiocteto por segundo equivale a 1024 tebioctetos por segundo, a 1 125 899 906 842 624 octetos por segundo o a unos 1,126 petaoctetos por segundo.