| Petabits por segundo (Pbit/s) | Kibibits por segundo (Kibit/s) |
|---|---|
| 1 Petabit por segundo | 976562500000 Kibit/s |
| 2 Petabits por segundo | 1953125000000 Kibit/s |
| 3 Petabits por segundo | 2929687500000 Kibit/s |
| 4 Petabits por segundo | 3906250000000 Kibit/s |
| 5 Petabits por segundo | 4882812500000 Kibit/s |
| 10 Petabits por segundo | 9765625000000 Kibit/s |
| 20 Petabits por segundo | 19531250000000 Kibit/s |
| 25 Petabits por segundo | 24414062500000 Kibit/s |
| 50 Petabits por segundo | 48828125000000 Kibit/s |
| 100 Petabits por segundo | 97656250000000 Kibit/s |
| Referencia | Petabits por segundo (Pbit/s) | Kibibits por segundo (Kibit/s) |
|---|---|---|
| A dial-up modem | 5.6 × 10-11 Pbit/s | 54.6875 Kibit/s |
| Typical home broadband | 0.0000001 Pbit/s | 97656.2 Kibit/s |
| Gigabit Ethernet | 0.000001 Pbit/s | 976562 Kibit/s |
| Streaming a 4K film | 0.000000025 Pbit/s | 24414.1 Kibit/s |
El petabit por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a mil terabits por segundo. Su símbolo es Pbit/s. Marca la frontera de la investigación en transmisión óptica: la velocidad a la que los laboratorios han llevado datos por una sola hebra de vidrio, y a la que ningún sistema desplegado se acerca todavía.
Los récords se lograron combinando tres técnicas. La fibra multinúcleo pone varios caminos guías de luz distintos dentro de un mismo revestimiento, de modo que una sola hebra se comporta como un haz. La multiplexación por división de longitud de onda hace correr centenares de colores distintos por cada uno de esos núcleos. La modulación avanzada codifica muchos bits en cada pulso. Multiplicar las tres cosas es lo que alcanza el petabit por segundo.
Tales demostraciones corren por decenas de kilómetros de fibra en condiciones controladas, no por los miles que un cable submarino en servicio debe salvar. La distancia es la parte difícil: las señales se atenúan, la dispersión emborrona unos pulsos con otros, y los efectos no lineales del vidrio crecen con la potencia. Cada kilómetro añadido hace más difícil sostener la misma velocidad, y por eso los cables tendidos quedan dos órdenes de magnitud por debajo del récord de laboratorio.
En octetos, un petabit por segundo son 125 teraoctetos por segundo, que es aproximadamente el almacenamiento de ciento veinticinco discos duros grandes movido cada segundo. Nada en ninguno de los dos extremos de un enlace así podría producir ni absorber datos a esa velocidad; la cifra describe la capacidad del medio y no un uso de ella.
En el plano de la red la unidad se usa para agregados. La capacidad total de interconexión de un centro de datos muy grande, la capacidad sumada de todos los cables que llegan a un continente y el tráfico punta de las mayores redes de contenidos se expresan en petabits por segundo. Son sumas sobre miles de enlaces y no la calificación de ninguno.
Vale la pena señalar la trayectoria. La capacidad transoceánica ha crecido aproximadamente un factor de diez cada siete u ocho años durante varias décadas, impulsada casi por entero por mejor electrónica y mejores códigos y no por más vidrio. Si eso continúa, el petabit por segundo describirá un cable en servicio dentro de una generación.
Un petabit por segundo equivale a 1000 terabits por segundo, a 125 teraoctetos por segundo o a unos 0,8882 pebibits por segundo.
El kibibit por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1024 bits por segundo. Su símbolo es Kibit/s. Es la contrapartida binaria del kilobit por segundo, y el miembro menos usado de una familia ya de por sí inusual, porque las velocidades de transferencia son uno de los pocos lugares de la informática donde la convención decimal ha sido siempre inequívoca.
Las redes han contado en millares verdaderos desde el principio. Un módem calificado de 56 kilobits por segundo significaba cincuenta y seis mil, no cincuenta y siete mil trescientos cuarenta y cuatro. La razón es que una velocidad de transmisión la fija un reloj, y los relojes se especifican en frecuencias decimales: un enlace que corre a diez millones de símbolos por segundo transporta un número decimal de bits y no una potencia de dos.
Los prefijos binarios existen para cantidades y no para velocidades, porque las cantidades de almacenamiento se organizan en potencias de dos mientras que el tiempo no. No hay razón natural para que una velocidad sea una potencia de dos, y por consiguiente ninguna para que una unidad de velocidad necesite un prefijo binario. Donde aparece uno, es casi siempre porque un programa dividió un tamaño binario de archivo por una duración.
Ahí es justamente donde el kibibit por segundo asoma. Una herramienta que mide una transferencia contando kibioctetos y dividiendo por segundos produce una velocidad en kibioctetos por segundo, y multiplicar por ocho da kibibits por segundo. La unidad es consecuencia de la aritmética y no descripción del canal.
Para hacerse a la escala, un kibibit por segundo son 128 octetos por segundo, y la diferencia respecto de un kilobit por segundo es del 2,4 por ciento: menor que el error de medida de casi cualquier prueba real de caudal. A este nivel la distinción es técnicamente correcta y prácticamente invisible, lo que describe bien todo el sistema de prefijos binarios en su extremo inferior.
La unidad está correctamente definida y un conversor ha de manejarla, porque la serie de la IEC se aplica a toda unidad sin excepción. Que alguien la escriba es cuestión distinta de que signifique algo definido, y lo significa.
Un kibibit por segundo equivale a 1024 bits por segundo, a 128 octetos por segundo o a 1,024 kilobits por segundo.