| Kibibits por segundo (Kibit/s) | Mebibits por segundo (Mibit/s) |
|---|---|
| 1 Kibibit por segundo | 0.0009765625 Mibit/s |
| 2 Kibibits por segundo | 0.001953125 Mibit/s |
| 3 Kibibits por segundo | 0.0029296875 Mibit/s |
| 4 Kibibits por segundo | 0.00390625 Mibit/s |
| 5 Kibibits por segundo | 0.0048828125 Mibit/s |
| 10 Kibibits por segundo | 0.009765625 Mibit/s |
| 20 Kibibits por segundo | 0.01953125 Mibit/s |
| 25 Kibibits por segundo | 0.0244140625 Mibit/s |
| 50 Kibibits por segundo | 0.048828125 Mibit/s |
| 100 Kibibits por segundo | 0.09765625 Mibit/s |
| Referencia | Kibibits por segundo (Kibit/s) | Mebibits por segundo (Mibit/s) |
|---|---|---|
| A dial-up modem | 54.6875 Kibit/s | 0.0534058 Mibit/s |
| Typical home broadband | 97656.2 Kibit/s | 95.3674 Mibit/s |
| Gigabit Ethernet | 976562 Kibit/s | 953.674 Mibit/s |
| Streaming a 4K film | 24414.1 Kibit/s | 23.8419 Mibit/s |
El kibibit por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1024 bits por segundo. Su símbolo es Kibit/s. Es la contrapartida binaria del kilobit por segundo, y el miembro menos usado de una familia ya de por sí inusual, porque las velocidades de transferencia son uno de los pocos lugares de la informática donde la convención decimal ha sido siempre inequívoca.
Las redes han contado en millares verdaderos desde el principio. Un módem calificado de 56 kilobits por segundo significaba cincuenta y seis mil, no cincuenta y siete mil trescientos cuarenta y cuatro. La razón es que una velocidad de transmisión la fija un reloj, y los relojes se especifican en frecuencias decimales: un enlace que corre a diez millones de símbolos por segundo transporta un número decimal de bits y no una potencia de dos.
Los prefijos binarios existen para cantidades y no para velocidades, porque las cantidades de almacenamiento se organizan en potencias de dos mientras que el tiempo no. No hay razón natural para que una velocidad sea una potencia de dos, y por consiguiente ninguna para que una unidad de velocidad necesite un prefijo binario. Donde aparece uno, es casi siempre porque un programa dividió un tamaño binario de archivo por una duración.
Ahí es justamente donde el kibibit por segundo asoma. Una herramienta que mide una transferencia contando kibioctetos y dividiendo por segundos produce una velocidad en kibioctetos por segundo, y multiplicar por ocho da kibibits por segundo. La unidad es consecuencia de la aritmética y no descripción del canal.
Para hacerse a la escala, un kibibit por segundo son 128 octetos por segundo, y la diferencia respecto de un kilobit por segundo es del 2,4 por ciento: menor que el error de medida de casi cualquier prueba real de caudal. A este nivel la distinción es técnicamente correcta y prácticamente invisible, lo que describe bien todo el sistema de prefijos binarios en su extremo inferior.
La unidad está correctamente definida y un conversor ha de manejarla, porque la serie de la IEC se aplica a toda unidad sin excepción. Que alguien la escriba es cuestión distinta de que signifique algo definido, y lo significa.
Un kibibit por segundo equivale a 1024 bits por segundo, a 128 octetos por segundo o a 1,024 kilobits por segundo.
El mebibit por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1 048 576 bits por segundo. Su símbolo es Mibit/s. Es la contrapartida binaria del megabit por segundo, y ambos difieren en un 4,9 por ciento: poco, pero bastante para cambiar una cifra de titular.
Ese cinco por ciento es donde la unidad empieza a importar. Una conexión anunciada a 100 megabits por segundo y otra a 100 mebibits por segundo difieren en unos cinco megabits, que es todo un flujo de vídeo en alta definición. En una especificación, un contrato o un informe de pruebas, citar una y entregar la otra es una discrepancia real y no una diferencia de redondeo.
En la práctica la confusión es rara en las redes, porque el equipo de red se especifica siempre en decimal. Lo que produce cifras en mebibits es el software de medida: una herramienta que cuenta una transferencia en mebioctetos y divide por los segundos transcurridos está informando de una velocidad binaria, y multiplicar por ocho la convierte en mebibits por segundo. Quien compare esa lectura con una velocidad anunciada ha de convertir dos veces, una por la base y otra por el factor ocho.
Donde sí surge una velocidad binaria genuina es dentro de una máquina. Un bus de memoria transfiere un número fijo de bits por ciclo de reloj, y la anchura es una potencia de dos —sesenta y cuatro bits a la vez, por ejemplo—, de modo que la cantidad movida por ciclo es binaria aunque la frecuencia del reloj no lo sea. Las velocidades derivadas de tal estructura se expresan con naturalidad mediante prefijos binarios.
Para hacerse a la escala, un mebibit por segundo son 131 072 octetos por segundo, o unos 128 kibioctetos por segundo. Eso es aproximadamente una fotografía cada dos segundos, o una novela en texto plano cada cuatro. Es una velocidad a la que la web moderna resulta lenta pero utilizable, lo que la sitúa en el rango al que caen las redes móviles cuando están congestionadas.
El símbolo correcto lleva la i minúscula, y su presencia es el único modo fiable de distinguir ambas convenciones. Un documento que escriba Mbit/s en un contexto donde la cifra subyacente venga de un cálculo binario ha declarado mal su propia medida en un cinco por ciento.
Un mebibit por segundo equivale a 1 048 576 bits por segundo, a 131 072 octetos por segundo o a unos 1,049 megabits por segundo.