| Exaoctetos por segundo (Eo/s) | Zebioctetos por segundo (Zio/s) |
|---|---|
| 1 Exaocteto por segundo | 0.000847032947254 Zio/s |
| 2 Exaoctetos por segundo | 0.00169406589451 Zio/s |
| 3 Exaoctetos por segundo | 0.00254109884176 Zio/s |
| 4 Exaoctetos por segundo | 0.00338813178902 Zio/s |
| 5 Exaoctetos por segundo | 0.00423516473627 Zio/s |
| 10 Exaoctetos por segundo | 0.00847032947254 Zio/s |
| 20 Exaoctetos por segundo | 0.0169406589451 Zio/s |
| 25 Exaoctetos por segundo | 0.0211758236814 Zio/s |
| 50 Exaoctetos por segundo | 0.0423516473627 Zio/s |
| 100 Exaoctetos por segundo | 0.0847032947254 Zio/s |
| Referencia | Exaoctetos por segundo (Eo/s) | Zebioctetos por segundo (Zio/s) |
|---|---|---|
| A dial-up modem | 7 × 10-15 Eo/s | 5.92923 × 10-18 Zio/s |
| Typical home broadband | 1.25 × 10-11 Eo/s | 1.05879 × 10-14 Zio/s |
| Gigabit Ethernet | 1.25 × 10-10 Eo/s | 1.05879 × 10-13 Zio/s |
| Streaming a 4K film | 3.125 × 10-12 Eo/s | 2.64698 × 10-15 Zio/s |
El exaocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a mil petaoctetos por segundo, u ocho exabits por segundo. Su símbolo es Eo/s. Nada construido funciona a esta velocidad: es unas ocho veces el tráfico total de internet entero, contado a la vez sobre todas las redes del planeta.
La unidad sirve sobre todo para experimentos mentales sobre límites. Si todos los discos duros y todos los chips flash fabricados en un año se leyeran a la vez a plena velocidad, la tasa conjunta estaría en este orden. También lo estaría la producción total de todos los sensores de cámara de todos los teléfonos de la Tierra si grabaran todos a la vez. Son sumas sobre el equipo del mundo entero, no velocidades que ningún sistema experimente.
Hay una situación en que volúmenes de datos muy grandes sí se mueven más deprisa que por cualquier red, y pone la unidad en perspectiva. Enviar físicamente un contenedor de discos duros a través de un océano transfiere más datos por segundo, promediados sobre el viaje, que cualquier cable. Un contenedor con unos pocos exaoctetos cruzando el Atlántico en una semana sale a varios gigaoctetos por segundo, y un camión de discos conducido por una ciudad supera a casi cualquier enlace local.
Ese cálculo no es una broma: los proveedores de nube lo ofrecen como servicio. Cuando un cliente necesita mover petaoctetos a un centro de datos, el proveedor envía un camión lleno de almacenamiento en lugar de intentar la transferencia por red, porque la red tardaría meses. El ancho de banda de un vehículo es enorme, aunque su latencia se mida en días.
En cuanto a la unidad misma, un exaocteto por segundo son 125 petaoctetos por segundo, y transferiría todas las reservas de datos guardados del mundo —unos pocos centenares de zettaoctetos— en cosa de una semana de funcionamiento continuo. No existe mecanismo para alimentar un enlace así, ni se está diseñando ninguno.
Un conversor ha de manejar sin embargo la unidad, porque aparece en modelos de capacidad agregada, en artículos académicos sobre los límites teóricos de la comunicación y en toda tabla que enumere los prefijos métricos por completo. Una magnitud no necesita un uso para que su nombre esté bien formado.
Un exaocteto por segundo equivale a 1000 petaoctetos por segundo, a 8 exabits por segundo o a unos 0,8674 exbioctetos por segundo.
El zebiocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1024 exbioctetos por segundo, es decir dos elevado a la septuagésima potencia en octetos por segundo. Su símbolo es Zio/s. Es la contrapartida binaria del zettaocteto por segundo, y ambos difieren en un 18,1 por ciento.
Un enlace a esta velocidad transferiría varias veces, en un solo segundo, todo lo que la humanidad ha guardado jamás. Es el modo más llano de describir cuán lejos queda de todo lo que existe, se proyecta o se ha propuesto en serio. La unidad es un nombre para una magnitud, no la descripción de una cosa.
Conviene ser preciso sobre por qué se definen todavía tales nombres. Un sistema de medida es un conjunto de reglas, y el valor de una regla está en que se aplica sin excepción. En cuanto un sistema dice que ciertas combinaciones de prefijo y unidad son lícitas y otras no, todo usuario ha de cargar con una tabla en lugar de una regla, y distintos usuarios cargarán tablas distintas. La definición completa es más barata y más segura.
Los obstáculos físicos no son solo grandes sino cualitativos. A un zebiocteto por segundo, la energía necesaria para conmutar el número requerido de estados, aun en el mínimo termodinámico, se vuelve una potencia considerable; la cifra práctica para la electrónica real está muchos órdenes de magnitud por encima; y el número de canales en paralelo necesarios excede cualquier cosa que pudiera construirse y refrigerarse. No son objetivos de ingeniería.
La brecha del 18,1 por ciento respecto de la unidad decimal continúa el patrón que recorre toda la serie binaria. Cada escalón multiplica la discrepancia por 1,024, de modo que una convención inofensiva en el kibiocteto se ha vuelto, a esta altura, una diferencia que ningún lector podría pasar por alto. Hacerla visible es la función que cumplen los prefijos de la IEC.
En la práctica, un conversor se encuentra con esta unidad solo en una tabla completa o en un documento que explore límites teóricos. Manejarla correctamente no cuesta nada y demuestra que la herramienta aplica sus reglas de manera uniforme, que es la propiedad que hace fiables sus respuestas ordinarias.
Un zebiocteto por segundo equivale a 1024 exbioctetos por segundo, a 1 180 591 620 717 411 303 424 octetos por segundo o a unos 1,181 zettaoctetos por segundo.