| Exaoctetos por segundo (Eo/s) | Petabits por segundo (Pbit/s) |
|---|---|
| 1 Exaocteto por segundo | 8000 Pbit/s |
| 2 Exaoctetos por segundo | 16000 Pbit/s |
| 3 Exaoctetos por segundo | 24000 Pbit/s |
| 4 Exaoctetos por segundo | 32000 Pbit/s |
| 5 Exaoctetos por segundo | 40000 Pbit/s |
| 10 Exaoctetos por segundo | 80000 Pbit/s |
| 20 Exaoctetos por segundo | 160000 Pbit/s |
| 25 Exaoctetos por segundo | 200000 Pbit/s |
| 50 Exaoctetos por segundo | 400000 Pbit/s |
| 100 Exaoctetos por segundo | 800000 Pbit/s |
| Referencia | Exaoctetos por segundo (Eo/s) | Petabits por segundo (Pbit/s) |
|---|---|---|
| A dial-up modem | 7 × 10-15 Eo/s | 5.6 × 10-11 Pbit/s |
| Typical home broadband | 1.25 × 10-11 Eo/s | 0.0000001 Pbit/s |
| Gigabit Ethernet | 1.25 × 10-10 Eo/s | 0.000001 Pbit/s |
| Streaming a 4K film | 3.125 × 10-12 Eo/s | 0.000000025 Pbit/s |
El exaocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a mil petaoctetos por segundo, u ocho exabits por segundo. Su símbolo es Eo/s. Nada construido funciona a esta velocidad: es unas ocho veces el tráfico total de internet entero, contado a la vez sobre todas las redes del planeta.
La unidad sirve sobre todo para experimentos mentales sobre límites. Si todos los discos duros y todos los chips flash fabricados en un año se leyeran a la vez a plena velocidad, la tasa conjunta estaría en este orden. También lo estaría la producción total de todos los sensores de cámara de todos los teléfonos de la Tierra si grabaran todos a la vez. Son sumas sobre el equipo del mundo entero, no velocidades que ningún sistema experimente.
Hay una situación en que volúmenes de datos muy grandes sí se mueven más deprisa que por cualquier red, y pone la unidad en perspectiva. Enviar físicamente un contenedor de discos duros a través de un océano transfiere más datos por segundo, promediados sobre el viaje, que cualquier cable. Un contenedor con unos pocos exaoctetos cruzando el Atlántico en una semana sale a varios gigaoctetos por segundo, y un camión de discos conducido por una ciudad supera a casi cualquier enlace local.
Ese cálculo no es una broma: los proveedores de nube lo ofrecen como servicio. Cuando un cliente necesita mover petaoctetos a un centro de datos, el proveedor envía un camión lleno de almacenamiento en lugar de intentar la transferencia por red, porque la red tardaría meses. El ancho de banda de un vehículo es enorme, aunque su latencia se mida en días.
En cuanto a la unidad misma, un exaocteto por segundo son 125 petaoctetos por segundo, y transferiría todas las reservas de datos guardados del mundo —unos pocos centenares de zettaoctetos— en cosa de una semana de funcionamiento continuo. No existe mecanismo para alimentar un enlace así, ni se está diseñando ninguno.
Un conversor ha de manejar sin embargo la unidad, porque aparece en modelos de capacidad agregada, en artículos académicos sobre los límites teóricos de la comunicación y en toda tabla que enumere los prefijos métricos por completo. Una magnitud no necesita un uso para que su nombre esté bien formado.
Un exaocteto por segundo equivale a 1000 petaoctetos por segundo, a 8 exabits por segundo o a unos 0,8674 exbioctetos por segundo.
El petabit por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a mil terabits por segundo. Su símbolo es Pbit/s. Marca la frontera de la investigación en transmisión óptica: la velocidad a la que los laboratorios han llevado datos por una sola hebra de vidrio, y a la que ningún sistema desplegado se acerca todavía.
Los récords se lograron combinando tres técnicas. La fibra multinúcleo pone varios caminos guías de luz distintos dentro de un mismo revestimiento, de modo que una sola hebra se comporta como un haz. La multiplexación por división de longitud de onda hace correr centenares de colores distintos por cada uno de esos núcleos. La modulación avanzada codifica muchos bits en cada pulso. Multiplicar las tres cosas es lo que alcanza el petabit por segundo.
Tales demostraciones corren por decenas de kilómetros de fibra en condiciones controladas, no por los miles que un cable submarino en servicio debe salvar. La distancia es la parte difícil: las señales se atenúan, la dispersión emborrona unos pulsos con otros, y los efectos no lineales del vidrio crecen con la potencia. Cada kilómetro añadido hace más difícil sostener la misma velocidad, y por eso los cables tendidos quedan dos órdenes de magnitud por debajo del récord de laboratorio.
En octetos, un petabit por segundo son 125 teraoctetos por segundo, que es aproximadamente el almacenamiento de ciento veinticinco discos duros grandes movido cada segundo. Nada en ninguno de los dos extremos de un enlace así podría producir ni absorber datos a esa velocidad; la cifra describe la capacidad del medio y no un uso de ella.
En el plano de la red la unidad se usa para agregados. La capacidad total de interconexión de un centro de datos muy grande, la capacidad sumada de todos los cables que llegan a un continente y el tráfico punta de las mayores redes de contenidos se expresan en petabits por segundo. Son sumas sobre miles de enlaces y no la calificación de ninguno.
Vale la pena señalar la trayectoria. La capacidad transoceánica ha crecido aproximadamente un factor de diez cada siete u ocho años durante varias décadas, impulsada casi por entero por mejor electrónica y mejores códigos y no por más vidrio. Si eso continúa, el petabit por segundo describirá un cable en servicio dentro de una generación.
Un petabit por segundo equivale a 1000 terabits por segundo, a 125 teraoctetos por segundo o a unos 0,8882 pebibits por segundo.