Conversión de 20 Exabits por segundo a Kilooctetos por segundo

=

Invertir

Fórmula para convertir Exabits por segundo (Ebit/s) a Kilooctetos por segundo (ko/s)

Más información

Tabla de conversión de Exabits por segundo a Kilooctetos por segundo

Exabits por segundo (Ebit/s)Kilooctetos por segundo (ko/s)
1 Exabit por segundo125000000000000 ko/s
2 Exabits por segundo250000000000000 ko/s
3 Exabits por segundo375000000000000 ko/s
4 Exabits por segundo500000000000000 ko/s
5 Exabits por segundo625000000000000 ko/s
10 Exabits por segundo1.25 × 1015 ko/s
20 Exabits por segundo2.5 × 1015 ko/s
25 Exabits por segundo3.125 × 1015 ko/s
50 Exabits por segundo6.25 × 1015 ko/s
100 Exabits por segundo1.25 × 1016 ko/s

Puntos de referencia de velocidad de transferencia de datos

ReferenciaExabits por segundo (Ebit/s)Kilooctetos por segundo (ko/s)
A dial-up modem5.6 × 10-14 Ebit/s7 ko/s
Typical home broadband1 × 10-10 Ebit/s12500 ko/s
Gigabit Ethernet0.000000001 Ebit/s125000 ko/s
Streaming a 4K film2.5 × 10-11 Ebit/s3125 ko/s

Prueba nuestros otros conversores de unidades

LongitudMasaTemperaturaEnergíaVolumenVelocidadTiempoDatosPresiónFrecuenciaVelocidad de transferencia de datosCaudal volumétricoÁnguloÁrea

Información sobre el Exabit por segundo (Ebit/s)

El exabit por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a mil petabits por segundo. Su símbolo es Ebit/s. Ningún enlace, ningún cable y ningún punto neutro va a esta velocidad; la unidad describe internet en su conjunto, o buena parte de él, en un solo instante.

El tráfico mundial de internet puede expresarse así. Un tráfico mundial de varios cientos de exaoctetos al mes sale a aproximadamente un exabit por segundo de media, y las horas punta van más arriba. Esa cifra es la suma de todos los paquetes que se mueven por todas las redes del planeta, y es la única magnitud que alguien describe de forma habitual a esta escala.

Un exabit por segundo son 125 petaoctetos por segundo. Nada genera datos a ese ritmo en un solo lugar; la cifra es un agregado de miles de millones de flujos distintos, casi todos minúsculos. Un solo flujo de vídeo son unos pocos megabits por segundo, de modo que un exabit por segundo es del orden de cien millones de flujos así funcionando a la vez.

En la composición de ese tráfico domina el vídeo. Los servicios de transmisión se llevan la mayor parte, seguidos por las plataformas sociales, las actualizaciones de programas y la sincronización con la nube. La navegación web corriente y la mensajería, que es lo que la gente piensa que es internet, son una fracción pequeña del total en volumen aunque ocupen la mayor parte de la atención.

La unidad aparece también en las proyecciones de capacidad agregada. La capacidad total instalada de todos los cables submarinos, si se encendieran y usaran a la vez todas las longitudes de onda de todos los pares de fibra, está en el orden del exabit por segundo. El aprovechamiento real queda muy por debajo, porque la capacidad se construye por delante de la demanda y porque las rutas han de llevar el tráfico de las otras cuando un cable falla.

El prefijo exa es mil elevado a la sexta potencia. Se adoptó en 1975, cuando nadie esperaba que describiera nada más que magnitudes astronómicas, y hoy describe el caudal de trabajo de un sistema de comunicaciones construido por seres humanos. El intervalo entre su definición y su uso cotidiano fue de unos cuarenta años.

Un exabit por segundo equivale a 1000 petabits por segundo, a 125 petaoctetos por segundo o a unos 0,8674 exbibits por segundo.


Información sobre el Kiloocteto por segundo (ko/s)

El kilocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a mil octetos por segundo, y por tanto a ocho kilobits por segundo. Su símbolo es ko/s. Es la unidad en que se informaba de las transferencias de archivos durante toda la era del acceso telefónico, y sigue apareciendo cada vez que una transferencia es lo bastante lenta como para necesitarla.

La conversión desde las velocidades anunciadas de conexión es la razón de que importe. Un módem de 56 kilobits entregaba en la práctica unos 7 kiloctetos por segundo, y los usuarios aprendían la relación mirando las barras de progreso: un archivo de un megaocteto tardaba unos dos minutos y medio. La costumbre de dividir por ocho la cifra anunciada y restar luego algo por la sobrecarga viene de aquel período.

Los dispositivos de almacenamiento de la época eran parecidos. Una disquetera leía a unos 30 a 60 kiloctetos por segundo, una unidad de disco compacto de velocidad simple a 150, y un disco duro temprano a unos pocos cientos. Cargar un programa desde cualquiera de ellos era cosa de segundos a minutos, y los programas se escribían contando con ello.

La unidad sigue apareciendo en la comunicación en serie. El puerto serie clásico llegaba a 115 200 bits por segundo, que son 14,4 kiloctetos por segundo, y velocidades equivalentes se usan todavía para hablar con microcontroladores, instrumentos científicos y equipos industriales. Un protocolo diseñado para tal enlace no puede suponer que un mensaje grande llegue deprisa.

Aparece también en el extremo bajo de las redes modernas. Una conexión móvil congestionada, un enlace por satélite lejano o una red inalámbrica muy compartida pueden caer a unas pocas decenas de kiloctetos por segundo, y a esa velocidad una página web corriente —que hoy son unos pocos megaoctetos— tarda un minuto o más en cargarse. La unidad es un recordatorio de lo que la red da por supuesto sobre sus usuarios.

Para hacerse a la escala, un kilocteto por segundo mueve mil caracteres de texto plano cada segundo, de modo que una carta breve se transfiere en un segundo y una novela en unos diez minutos. Nada relativo al texto ha necesitado jamás más que esto; todo aumento de velocidad desde entonces lo han consumido las imágenes, el sonido y el vídeo.

Un kilocteto por segundo equivale a 1000 octetos por segundo, a 8 kilobits por segundo o a unos 0,9766 kibioctetos por segundo.