| Tebioctetos por segundo (Tio/s) | Mebioctetos por segundo (Mio/s) |
|---|---|
| 1 Tebiocteto por segundo | 1048576 Mio/s |
| 2 Tebioctetos por segundo | 2097152 Mio/s |
| 3 Tebioctetos por segundo | 3145728 Mio/s |
| 4 Tebioctetos por segundo | 4194304 Mio/s |
| 5 Tebioctetos por segundo | 5242880 Mio/s |
| 10 Tebioctetos por segundo | 10485760 Mio/s |
| 20 Tebioctetos por segundo | 20971520 Mio/s |
| 25 Tebioctetos por segundo | 26214400 Mio/s |
| 50 Tebioctetos por segundo | 52428800 Mio/s |
| 100 Tebioctetos por segundo | 104857600 Mio/s |
| Referencia | Tebioctetos por segundo (Tio/s) | Mebioctetos por segundo (Mio/s) |
|---|---|---|
| A dial-up modem | 0.00000000636646 Tio/s | 0.00667572 Mio/s |
| Typical home broadband | 0.0000113687 Tio/s | 11.9209 Mio/s |
| Gigabit Ethernet | 0.000113687 Tio/s | 119.209 Mio/s |
| Streaming a 4K film | 0.00000284217 Tio/s | 2.98023 Mio/s |
El tebiocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1024 gibioctetos por segundo, es decir dos elevado a la cuadragésima potencia en octetos por segundo. Su símbolo es Tio/s. Es la contrapartida binaria del teraocteto por segundo, y ambos difieren en un 10 por ciento.
Nada fuera de una máquina grande mueve datos con esta rapidez. La velocidad describe el ancho de banda de memoria de un acelerador con memoria apilada, el tejido interno del encapsulado de un procesador de gama alta, o el caudal agregado de un sistema de archivos paralelo repartido por miles de discos. Todo ello se construye con estructuras binarias, y sus totales son cantidades binarias divididas por el tiempo.
El cálculo de altas prestaciones es donde más se escribe la unidad. El sistema de almacenamiento de un supercomputador se especifica por cuántos tebioctetos por segundo puede entregar a los nodos de cálculo, porque esa cifra determina con qué rapidez una simulación puede guardar su estado y reanudarse. Una máquina que calcula deprisa pero escribe despacio pasa el tiempo esperando.
La diferencia del diez por ciento respecto de la unidad decimal es significativa en ese contexto. Un sistema de archivos contratado para entregar 10 teraoctetos por segundo y otro que entregue 10 tebioctetos por segundo difieren en todo un teraocteto por segundo, que en una instalación de ese tamaño representa una fracción sustancial del presupuesto de equipo.
En bits, un tebiocteto por segundo son 8 tebibits por segundo, y en términos decimales unos 1,1 teraoctetos por segundo. Expresar la misma velocidad de cuatro maneras distintas es rutina a este nivel, porque la industria del almacenamiento, la de la memoria, la de las redes y los organismos de normalización prefieren cada uno una distinta.
Para comparar en lo cotidiano, un tebiocteto por segundo llenaría un disco duro grande de consumo en unos veinte segundos. Ninguna interfaz externa transporta esto; la cifra describe el movimiento entre componentes dentro de un solo sistema, donde los cables son cortos y hay muchísimos funcionando en paralelo.
Los procesadores gráficos han puesto el ritmo al alcance de un solo componente. Una pila de memoria de gran ancho de banda unida directamente al chip entrega bastante más de un tebiocteto por segundo al procesador que la usa, y una tarjeta con varias de esas pilas alcanza unos pocos. Ese ancho de banda, y no la velocidad aritmética bruta, es lo que limita el entrenamiento de los modelos grandes: las unidades aritméticas quedan ociosas si la memoria no puede alimentarlas. El mismo razonamiento explica que los diseñadores de supercomputadoras dediquen tanto esfuerzo a los caminos entre memoria y procesador como a los procesadores mismos, y que el ritmo se exprese en unidades binarias cuando la memoria que describe se direcciona en potencias de dos.
Un tebiocteto por segundo equivale a 1024 gibioctetos por segundo, a 1 099 511 627 776 octetos por segundo o a unos 1,100 teraoctetos por segundo.
El mebiocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1 048 576 octetos por segundo, es decir 1024 kibioctetos por segundo. Su símbolo es Mio/s. Es la unidad en que informan las pruebas de disco, las herramientas de copia y los programas de respaldo, y una de las pocas unidades binarias que la mayoría de la gente ve con regularidad sin darse cuenta.
La medida del almacenamiento la produce con naturalidad. Una prueba escribe y lee bloques cuyo tamaño es una potencia de dos, cronometra la operación y divide. El resultado es una velocidad binaria, e informarla como tal conserva la aritmética. Una herramienta que convirtiera a megaoctetos decimales introduciría un ajuste del 4,9 por ciento sin más propósito que casar con una convención comercial.
Ese cinco por ciento es exactamente donde ambas convenciones divergen de manera visible para el consumidor. Un disco anunciado a 550 megaoctetos por segundo y medido en 524 mebioctetos por segundo está rindiendo precisamente lo prometido; las cifras difieren solo porque una es decimal y la otra binaria. Buena parte de las quejas sobre el rendimiento del almacenamiento es esta aritmética leída como un déficit.
Para los tamaños cotidianos, un mebiocteto por segundo copia una fotografía en tres segundos y una película de dos gigaoctetos en cosa de media hora. Los discos modernos van cientos o miles de veces más rápido, de modo que la unidad es hoy la resolución con que se informan las pequeñas diferencias y no la escala de la cifra entera.
La unidad aparece también en las medidas de memoria y caché, en los informes de caudal de bases de datos y en la salida de las órdenes de bajo nivel que escriben imágenes de disco. Todas ellas cuentan en bloques binarios porque las estructuras subyacentes son binarias, y todas informan en mebioctetos por segundo porque es lo que da el recuento dividido por el tiempo.
La costumbre de escribir la i minúscula merece conservarse. Cuesta un carácter y dice a un lector posterior cuál de las dos convenciones produjo la cifra, información que no puede recuperarse del contexto una vez omitida.
Un mebiocteto por segundo equivale a 1 048 576 octetos por segundo, a 1024 kibioctetos por segundo o a unos 1,049 megaoctetos por segundo.