| Octetos (octet) | Gigabits (Gbit) |
|---|---|
| 1 Octeto | 0.000000008 Gbit |
| 2 Octetos | 0.000000016 Gbit |
| 3 Octetos | 0.000000024 Gbit |
| 4 Octetos | 0.000000032 Gbit |
| 5 Octetos | 0.00000004 Gbit |
| 10 Octetos | 0.00000008 Gbit |
| 20 Octetos | 0.00000016 Gbit |
| 25 Octetos | 0.0000002 Gbit |
| 50 Octetos | 0.0000004 Gbit |
| 100 Octetos | 0.0000008 Gbit |
| Referencia | Octetos (octet) | Gigabits (Gbit) |
|---|---|---|
| A plain text message (160 characters) | 160 octet | 0.00000128 Gbit |
| A three-minute MP3 | 3000000 octet | 0.024 Gbit |
| A smartphone photo | 4000000 octet | 0.032 Gbit |
| A high-definition film | 4 × 109 octet | 32 Gbit |
| A dual-layer Blu-ray disc | 5 × 1010 octet | 400 Gbit |
El octeto es una unidad de información digital igual a exactamente ocho bits. Su símbolo es octet, y su nombre viene del latín para un grupo de ocho. Es la unidad en que se cuenta casi todo dato almacenado, y merece la pena saber por qué se llama octeto y no byte.
Un byte era en origen el número de bits que una máquina empleaba para guardar un carácter, y ese número no era fijo. Los primeros ordenadores usaron bytes de seis bits, algunos de siete y unos pocos de nueve. El IBM System/360 de 1964 se decidió por ocho y su éxito comercial hizo de ocho la norma, pero la palabra byte conservó su sentido antiguo, dependiente de la máquina, en las especificaciones donde la ambigüedad era peligrosa.
El mundo de las redes adoptó por eso el octeto. Cuando una norma de protocolo dice que un campo de cabecera mide cuatro octetos, ningún lector del mundo puede interpretarlo sino como treinta y dos bits. Las normas de internet publicadas por el IETF usan octeto en todas partes justamente por eso, y el francés, el rumano y otras lenguas adoptaron además la palabra para el uso corriente, de modo que un disco duro vendido en Francia se mide en gigaoctetos.
Ocho bits guardan 256 valores distintos, y por eso tantas cosas vienen en unidades de 256. Un canal de color va de 0 a 255. Una dirección IPv4 son cuatro octetos, escritos como cuatro números entre 0 y 255. El juego de caracteres ASCII original usaba siete bits y dejaba uno libre, y las diversas ampliaciones de ocho bits que siguieron llenaron cada una ese bit sobrante con un conjunto distinto de letras acentuadas: el desbarajuste que Unicode acabó reemplazando.
La codificación moderna del texto sigue contando en octetos. UTF-8 usa un octeto para el alfabeto latino sin acentos, dos para la mayoría de las letras acentuadas europeas y para el griego y el cirílico, tres para el chino, el japonés y el coreano, y cuatro para lo demás. Por eso la misma frase ocupa distinto espacio en distintas lenguas, y por eso un límite de longitud medido en octetos no es un límite de caracteres.
La capacidad de almacenamiento, el tamaño de los archivos, la memoria y la carga útil de la red se expresan todos en octetos o en sus múltiplos. Las velocidades de transmisión son la excepción, pues se dan en bits por segundo, y el factor ocho entre ambas convenciones es la fuente de confusión más común del campo.
Un octeto equivale a 8 bits, a 0,008 kilobits o a 0,001 kilooctetos.
El gigabit es una unidad de información digital igual a mil millones de bits. Su símbolo es Gbit. Es la unidad que da nombre al estándar actual de las redes por cable, y la palabra gigabit se ha convertido en abreviatura de cierto nivel de prestaciones más que en una mera cantidad.
La Ethernet gigabit, normalizada en 1998 y 1999, transporta un gigabit por segundo sobre el cableado corriente de pares trenzados de cobre hasta cien metros. Sustituyó al estándar de cien megabits que la precedía y sigue siendo la conexión incorporada en la mayoría de ordenadores, conmutadores y encaminadores. Aquella sola decisión fijó el sentido de gigabit para toda una generación de ingenieros.
En octetos, un gigabit son 125 megaoctetos. Un enlace de un gigabit por segundo mueve por tanto unos 125 megaoctetos cada segundo en condiciones ideales, de modo que una película de dos gigaoctetos se transfiere en unos dieciséis segundos. Las transferencias reales son más lentas, porque la sobrecarga del protocolo, la velocidad del disco y el otro extremo de la conexión imponen cada uno sus límites, y es raro que el almacenamiento siga el ritmo de la red a estas velocidades.
Los servicios domésticos de fibra anuncian ya velocidades de gigabit de manera rutinaria, y en muchos países la cifra se ha vuelto un umbral comercial más que técnico. Muy pocos hogares pueden aprovecharla: una conexión de gigabit basta para transmitir unos doscientos servicios de vídeo en alta definición a la vez. Su beneficio real no es la velocidad máxima sino el margen, pues un enlace que nunca se acerca a su capacidad tiene una latencia baja y constante.
Los chips de memoria se especifican en gigabits por la misma razón que los menores se especifican en megabits: el recuento refleja el número de celdas de almacenamiento del dado de silicio. Un chip de 8 gigabits guarda un gigaocteto, y ocho chips así forman un módulo de memoria de 8 gigaoctetos. La memoria flash sigue la misma convención, de modo que un dado flash de 512 gigabits guarda 64 gigaoctetos.
Por encima del gigabit la escala continúa en millares. La Ethernet de diez gigabits es la norma en los centros de datos, los enlaces de cuarenta y de cien gigabits unen edificios y ciudades, y la red troncal de internet funciona a múltiplos de estos. Cada escalón mantiene la misma relación con el octeto, y cada escalón se expresa en bits por segundo porque es lo que la óptica y el cobre transportan de veras.
Un gigabit equivale a 1 000 000 000 de bits, a 1000 megabits, a 125 megaoctetos o a unos 0,9313 gibibits.