| Petaoctetos por segundo (Po/s) | Kibibits por segundo (Kibit/s) |
|---|---|
| 1 Petaocteto por segundo | 7812500000000 Kibit/s |
| 2 Petaoctetos por segundo | 15625000000000 Kibit/s |
| 3 Petaoctetos por segundo | 23437500000000 Kibit/s |
| 4 Petaoctetos por segundo | 31250000000000 Kibit/s |
| 5 Petaoctetos por segundo | 39062500000000 Kibit/s |
| 10 Petaoctetos por segundo | 78125000000000 Kibit/s |
| 20 Petaoctetos por segundo | 156250000000000 Kibit/s |
| 25 Petaoctetos por segundo | 195312500000000 Kibit/s |
| 50 Petaoctetos por segundo | 390625000000000 Kibit/s |
| 100 Petaoctetos por segundo | 781250000000000 Kibit/s |
| Referencia | Petaoctetos por segundo (Po/s) | Kibibits por segundo (Kibit/s) |
|---|---|---|
| A dial-up modem | 7 × 10-12 Po/s | 54.6875 Kibit/s |
| Typical home broadband | 0.0000000125 Po/s | 97656.2 Kibit/s |
| Gigabit Ethernet | 0.000000125 Po/s | 976562 Kibit/s |
| Streaming a 4K film | 0.000000003125 Po/s | 24414.1 Kibit/s |
El petaocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a mil teraoctetos por segundo, u ocho petabits por segundo. Su símbolo es Po/s. Describe el ancho de banda interno total de las mayores máquinas de cálculo y no ninguna conexión individual, y existe como agregado y no como velocidad que algo pueda sostener por sí solo.
El caso más claro es la interconexión de un supercomputador de escala exa. Una máquina así tiene decenas de miles de nodos, cada uno enlazado a la red a centenares de gigaoctetos por segundo, y la suma a través de todo el tejido alcanza petaoctetos por segundo. Esa cifra es la razón de que tales máquinas puedan correr un solo cálculo repartido por el sistema entero en lugar de muchos pequeños e independientes.
El ancho de banda de memoria se suma del mismo modo. Una máquina con diez mil aceleradores, cada uno con varios teraoctetos por segundo de ancho de banda local, tiene decenas de petaoctetos por segundo en total. Que ese total signifique algo depende por completo del cálculo: un problema que pueda dividirse de modo que cada nodo trabaje sobre todo con sus propios datos puede aprovecharlo, y uno que no pueda, no.
Las redes de los centros de datos alcanzan también este intervalo. La capacidad agregada del tejido de conmutación dentro de una instalación muy grande, contando todos los enlaces entre todos los bastidores, se mide en petaoctetos por segundo. El objetivo de diseño es que cualquier servidor alcance a cualquier otro a casi plena velocidad, lo que exige mucha más capacidad interna que las conexiones externas de la instalación.
Para hacerse a la escala, un petaocteto por segundo transferiría el contenido entero de un gran archivo nacional en un segundo, o llenaría todos los discos duros fabricados en un día en cosa de un minuto. Ningún sistema de almacenamiento puede suministrar datos a esta velocidad, y ninguno puede absorberlos; la cifra describe el movimiento dentro de una máquina, entre la memoria y los procesadores, donde no se está guardando nada.
La unidad sirve también en la investigación óptica, donde una sola fibra que lleve un petabit por segundo son 125 teraoctetos por segundo, y un sistema experimental que agregue varias fibras así se aproxima al petaocteto. Esas cifras vienen de laboratorios y no de nada desplegado.
Un petaocteto por segundo equivale a 1000 teraoctetos por segundo, a 8 petabits por segundo o a unos 0,8882 pebioctetos por segundo.
El kibibit por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1024 bits por segundo. Su símbolo es Kibit/s. Es la contrapartida binaria del kilobit por segundo, y el miembro menos usado de una familia ya de por sí inusual, porque las velocidades de transferencia son uno de los pocos lugares de la informática donde la convención decimal ha sido siempre inequívoca.
Las redes han contado en millares verdaderos desde el principio. Un módem calificado de 56 kilobits por segundo significaba cincuenta y seis mil, no cincuenta y siete mil trescientos cuarenta y cuatro. La razón es que una velocidad de transmisión la fija un reloj, y los relojes se especifican en frecuencias decimales: un enlace que corre a diez millones de símbolos por segundo transporta un número decimal de bits y no una potencia de dos.
Los prefijos binarios existen para cantidades y no para velocidades, porque las cantidades de almacenamiento se organizan en potencias de dos mientras que el tiempo no. No hay razón natural para que una velocidad sea una potencia de dos, y por consiguiente ninguna para que una unidad de velocidad necesite un prefijo binario. Donde aparece uno, es casi siempre porque un programa dividió un tamaño binario de archivo por una duración.
Ahí es justamente donde el kibibit por segundo asoma. Una herramienta que mide una transferencia contando kibioctetos y dividiendo por segundos produce una velocidad en kibioctetos por segundo, y multiplicar por ocho da kibibits por segundo. La unidad es consecuencia de la aritmética y no descripción del canal.
Para hacerse a la escala, un kibibit por segundo son 128 octetos por segundo, y la diferencia respecto de un kilobit por segundo es del 2,4 por ciento: menor que el error de medida de casi cualquier prueba real de caudal. A este nivel la distinción es técnicamente correcta y prácticamente invisible, lo que describe bien todo el sistema de prefijos binarios en su extremo inferior.
La unidad está correctamente definida y un conversor ha de manejarla, porque la serie de la IEC se aplica a toda unidad sin excepción. Que alguien la escriba es cuestión distinta de que signifique algo definido, y lo significa.
Un kibibit por segundo equivale a 1024 bits por segundo, a 128 octetos por segundo o a 1,024 kilobits por segundo.