| Referencia | Metros (m) | Milímetros (mm) |
|---|---|---|
| A sheet of A4 paper (long side) | 0.297 m | 297 mm |
| Average adult human height | 1.7 m | 1700 mm |
| A football pitch (length) | 105 m | 105000 mm |
| A marathon | 42195 m | 42195000 mm |
| Height of Mount Everest | 8849 m | 8849000 mm |
El metro es la unidad básica de longitud del Sistema Internacional de Unidades y se escribe m. Todas las demás unidades de longitud del SI se definen como múltiplos o fracciones suyas, y a partir de él se construyen a su vez las unidades de superficie, volumen, velocidad y muchas otras.
Su definición se ha revisado cuatro veces, y en cada revisión se sustituyó un objeto físico por algo más reproducible. La Academia de Ciencias de Francia propuso en 1791 que el metro fuera la diezmillonésima parte de la distancia entre el Polo Norte y el ecuador a lo largo del meridiano que pasa por París. Medir ese arco llevó seis años y arrojó un pequeño error, ya que la Tierra no es una esfera perfecta. En 1889 la definición pasó a una barra de platino e iridio conservada en Sèvres, cerca de París, con copias repartidas entre los países firmantes. En 1960 se redefinió como 1.650.763,73 longitudes de onda de la luz anaranjada emitida por el kriptón 86.
La definición actual data de 1983 y resulta singular porque fija una magnitud distinta. La velocidad de la luz en el vacío se define como exactamente 299.792.458 metros por segundo, y el metro se deduce como la distancia que recorre la luz en 1/299.792.458 de segundo. La velocidad de la luz ya no se mide: es una constante definida, y las mejoras en la medición afinan ahora el metro y no la velocidad.
La unidad se emplea en todo el mundo para las dimensiones de los edificios, las pistas de atletismo, las piscinas, la profundidad del agua, los tejidos y las cuerdas. Solo unos pocos países conservan las unidades imperiales para usos generales, y aun en ellos el metro domina la ciencia y la medicina.
Algunas referencias cotidianas ayudan a hacerse a la escala. Una puerta interior normal mide unos dos metros de alto. La zancada de un adulto ronda los tres cuartos de metro, y por eso contar pasos es una forma aceptable de calcular distancias a ojo. El ancho de un carril de circulación está entre tres y tres metros y medio en la mayoría de los países.
Un metro equivale a 100 centímetros, 1000 milímetros o 0,001 kilómetros. Son aproximadamente 3,28084 pies o 39,3701 pulgadas.
El milímetro es la milésima parte de un metro y se escribe mm. Es la división más pequeña marcada en la mayoría de reglas y cintas métricas, lo que lo convierte en el límite práctico de la medición cotidiana en los países que usan el sistema métrico.
El dibujo técnico ha adoptado el milímetro de forma casi universal. Los planos de ingeniería mecánica expresan las cotas en milímetros por defecto, normalmente sin escribir siquiera la unidad, porque el convenio se da por sabido. Así se evitan las comas decimales que introducirían los centímetros y las cifras enormes que exigirían los micrómetros. Una pieza de 45,5 mm se lee con más facilidad y se interpreta mal con menos frecuencia que una de 4,55 cm o de 45500 µm.
La meteorología emplea el milímetro para la lluvia. Una lectura de 25 mm significa que el agua caída alcanzaría 25 milímetros de altura sobre una superficie plana sin drenaje, lo que equivale a 25 litros por metro cuadrado. La nieve suele darse como espesor en centímetros y, por separado, como equivalente en agua líquida en milímetros.
La medicina recurre a esta unidad para las dimensiones de los tumores, la medición de heridas y el tamaño de las estructuras anatómicas en las pruebas de imagen. Las recetas oftalmológicas indican la distancia interpupilar en milímetros. La presión arterial conserva la antigua unidad de milímetros de mercurio, cuyo nombre recuerda la altura de una columna de mercurio.
El papel, la chapa metálica y el vidrio se especifican por su espesor en milímetros. Una hoja de papel de oficina tiene unos 0,1 mm. El vidrio de ventana doméstico suele ser de 4 mm. Los calibres de armas y munición se indican con frecuencia en milímetros, como en el 9 mm.
Las medidas de los elementos de fijación siguen de cerca esta unidad. Los tornillos y pernos métricos se designan por su diámetro nominal en milímetros, de modo que un perno M8 tiene una rosca de ocho milímetros. Las llaves y los vasos se marcan igual, midiendo entre caras planas de la cabeza. Por eso un juego de herramientas métrico contiene una serie continua de medidas, en lugar de los saltos fraccionarios en pulgadas de un juego imperial.
La medicina mide con él la presión además de la distancia. La presión arterial se comunica en milímetros de mercurio, la altura de una columna de mercurio que la presión sostendría, de modo que una lectura sana de 120 sobre 80 se refiere a dos longitudes y no a fuerza alguna de manera directa. El convenio procede del manómetro de mercurio y ha sobrevivido a todos los instrumentos que lo sustituyeron, porque las cifras resultan familiares a cualquier clínico vivo. La misma unidad mide la presión intraocular del ojo, la presión venosa central y las presiones parciales de los gases en sangre, y aparece en el trabajo de vacío como el torr, que es un milímetro de mercurio con otro nombre.
Un milímetro equivale a 1000 micrómetros, 0,1 centímetros o 0,001 metros. Son unas 0,03937 pulgadas, de modo que 25,4 milímetros hacen exactamente una pulgada.