| Decijulios (dJ) | Terajulios (TJ) |
|---|---|
| 1 Decijulio | 1 × 10-13 TJ |
| 2 Decijulios | 2 × 10-13 TJ |
| 3 Decijulios | 3 × 10-13 TJ |
| 4 Decijulios | 4 × 10-13 TJ |
| 5 Decijulios | 5 × 10-13 TJ |
| 10 Decijulios | 1 × 10-12 TJ |
| 20 Decijulios | 2 × 10-12 TJ |
| 25 Decijulios | 2.5 × 10-12 TJ |
| 50 Decijulios | 5 × 10-12 TJ |
| 100 Decijulios | 1 × 10-11 TJ |
| Referencia | Decijulios (dJ) | Terajulios (TJ) |
|---|---|---|
| One food calorie (kcal) | 41840 dJ | 0.000000004184 TJ |
| An AA alkaline battery | 100000 dJ | 0.00000001 TJ |
| Daily adult food intake | 83680000 dJ | 0.000008368 TJ |
| One unit on an electricity bill | 36000000 dJ | 0.0000036 TJ |
| A lightning strike | 1 × 1010 dJ | 0.001 TJ |
El decijulio es una unidad de energía igual a una décima de julio, es decir, 0,1 julios. Su símbolo es dJ. Se forma exactamente igual que el decímetro y el decilitro, y es parte legítima del sistema métrico, pero se escribe mucho menos que cualquiera de ellos porque la cantidad que nombra suele darse como fracción decimal de julio.
La escala se percibe con facilidad. Una manzana de cien gramos que cae diez centímetros llega con cerca de un decijulio. Una ratonera de muelle almacena unos pocos, un capirotazo enérgico entrega aproximadamente uno, y un guijarro lanzado por debajo del brazo lleva varios. Es la primera región, subiendo desde el milijulio, en que una persona percibe la energía directamente como un empujón y no como un chasquido.
La seguridad de los productos usa este intervalo aunque no use el nombre. Las reglas sobre proyectiles de juguete se escriben en julios y décimas de julio, las réplicas de aire comprimido están limitadas a alrededor de un julio en varios países, y los ensayos de impacto sobre probetas plásticas pequeñas dan resultados en décimas. Las cifras se escriben 0,3 J o 0,5 J en vez de 3 dJ o 5 dJ, pero la magnitud controlada es exactamente la que el decijulio nombra.
El prefijo deci ha sobrevivido en otras unidades por comodidad más que por lógica. El decilitro es medida corriente de cocina en Escandinavia, Suiza y buena parte de Europa central, y el decímetro cúbico es exactamente el litro, razón por la cual el prefijo está discretamente incrustado en una unidad que casi todo el mundo emplea. El decigramo aparece en farmacia y en el comercio de metales preciosos, y el decibelio existe porque el belio resultó un escalón demasiado grueso para describir el sonido.
Con el julio no operó ninguna de esas presiones. La ingeniería ya se había fijado en prefijos que avanzan de mil en mil, y la coma decimal hace el resto del trabajo: 0,4 julios no cuesta más de escribir que 4 decijulios y cabe en la misma tabla que 40 julios o 4 kilojulios sin cambiar de unidad. Un prefijo se gana su sitio acortando lo que la gente escribe, y aquí no lo hace.
Encontrarse con la unidad es, por tanto, cosa sobre todo de literatura antigua, de documentos técnicos traducidos y de material didáctico que recorre toda la escala de prefijos. La conversión es trivial en ambos sentidos: multiplique por cien para obtener milijulios, divida por diez para obtener julios, y el valor encajará directamente en la notación que lo rodee.
Un decijulio equivale a 0,1 julios, a unas 0,0239 calorías o a unos 0,0000278 vatios hora.
El terajulio es una unidad de energía igual a mil gigajulios, es decir, 1 000 000 000 000 julios. Su símbolo es TJ. Es la unidad en la que los países contabilizan su energía, y aparece mucho más en las estadísticas oficiales que en cualquier catálogo de ingeniería, porque está dimensionada para el consumo anual de una localidad y no de una máquina.
La contabilidad energética internacional funciona con él. La Agencia Internacional de la Energía publica los balances energéticos nacionales en terajulios, y los inventarios de gases de efecto invernadero presentados en el marco climático de las Naciones Unidas declaran el uso de combustibles en la misma unidad. Los factores de emisión se expresan en consonancia: quemar un terajulio de gas natural libera unas 56 toneladas de dióxido de carbono, de gasóleo unas 74 y de hulla unas 95, lo que convierte cualquier cifra de energía directamente en una cifra de emisiones.
La generación también se describe aquí. Un aerogenerador de tres megavatios funcionando con un factor de capacidad realista produce alrededor de 33 terajulios al año. Un solo cargamento de gas natural licuado en un buque grande contiene cerca de 3800 terajulios, y por eso un único envío puede cubrir semanas de demanda de gas de un país pequeño. Las baterías a escala de red, en cambio, se siguen midiendo en fracciones de terajulio.
La energía destructiva alcanza también esta escala. Un kilotón de TNT equivale exactamente a 4,184 terajulios, de modo que la bomba lanzada sobre Hiroshima liberó unos 63 terajulios. Un terremoto de magnitud cinco irradia cerca de dos terajulios de energía sísmica, y cada paso entero de la escala multiplica esa cifra por unos treinta y dos, que es lo que hace que un suceso de magnitud siete sea mil veces mayor que uno de magnitud cinco.
La unidad marca además una frontera en el modo de hablar de la energía. Por debajo, las cantidades pertenecen a edificios, vehículos y aparatos, y la discusión es sobre eficiencia. En ella y por encima, las cantidades pertenecen a la política: importaciones de combustible, sistemas de subvenciones, objetivos de emisión y planificación de la red. Se mide la misma física, pero el terajulio es donde la conversación deja de ser técnica y se vuelve política.
Por encima del terajulio la escalera sigue con el petajulio, usado para sectores nacionales enteros, y el exajulio, usado para los totales mundiales: el consumo mundial de energía primaria supera los 600 exajulios anuales. Volver a bajar por esa escalera es cuestión de mover la coma tres lugares cada vez.
Un terajulio equivale a 1 000 000 000 000 julios, a unos 277,8 megavatios hora o a unas 239 gigacalorías.