| Kilobits (kbit) | Tebibits (Tibit) |
|---|---|
| 1 Kilobit | 9.09494701773 × 10-10 Tibit |
| 2 Kilobits | 0.00000000181898940355 Tibit |
| 3 Kilobits | 0.00000000272848410532 Tibit |
| 4 Kilobits | 0.00000000363797880709 Tibit |
| 5 Kilobits | 0.00000000454747350886 Tibit |
| 10 Kilobits | 0.00000000909494701773 Tibit |
| 20 Kilobits | 0.0000000181898940355 Tibit |
| 25 Kilobits | 0.0000000227373675443 Tibit |
| 50 Kilobits | 0.0000000454747350886 Tibit |
| 100 Kilobits | 0.0000000909494701773 Tibit |
| Referencia | Kilobits (kbit) | Tebibits (Tibit) |
|---|---|---|
| A plain text message (160 characters) | 1.28 kbit | 0.00000000116415 Tibit |
| A three-minute MP3 | 24000 kbit | 0.0000218279 Tibit |
| A smartphone photo | 32000 kbit | 0.0000291038 Tibit |
| A high-definition film | 32000000 kbit | 0.0291038 Tibit |
| A dual-layer Blu-ray disc | 400000000 kbit | 0.363798 Tibit |
El kilobit es una unidad de información digital igual a mil bits. Su símbolo es kbit. La k minúscula importa: marca el kilo decimal del sistema métrico, mil exactamente, frente a los 1024 binarios que la K mayúscula indicaba a veces en el uso informático antiguo.
Esa distinción se disputó durante décadas. La memoria se fabrica en potencias de dos, de modo que un chip con 1024 bits se llamó chip de un kilobit, y el nombre cuajó aunque la cifra fallara en un 2,4 por ciento. El almacenamiento y la transmisión, en cambio, contaron siempre en millares verdaderos. La IEC zanjó el asunto en 1998 al nombrar kibibit a la cantidad binaria, dejando que kilobit signifique mil y nada más.
Para hacerse una idea de la escala, un kilobit guarda 125 octetos, es decir unos 125 caracteres de texto sin acentos: más o menos una frase larga, o la longitud de una publicación breve en una red social. Una sola fotografía de baja resolución es miles de veces mayor. El kilobit es una unidad para cosas que un día se juzgaron generosas y hoy se juzgan insignificantes.
Su casa histórica fue el módem telefónico. Las conexiones por marcación se calificaban en kilobits por segundo, y las cifras marcaban la época con precisión: 300 bits por segundo a finales de los años setenta, luego 1,2, 2,4, 9,6, 14,4, 28,8 y por fin 56 kilobits por segundo, esta última llevando una línea de voz corriente a su techo teórico. Quien usó internet antes de la banda ancha midió su experiencia con estos números.
El kilobit sobrevive en la codificación de audio y vídeo, donde las tasas de bits se dan en kilobits por segundo. Los codificadores de voz de la telefonía van de 8 a 64. La música codificada a 128 kilobits por segundo fue la norma temprana de los reproductores portátiles, 192 y 256 son hoy corrientes, y 320 es el techo práctico de los formatos con pérdida más antiguos. El vídeo va un orden decimal más arriba, en megabits.
Las capacidades de los chips de memoria se describen todavía a veces en kilobits, sobre todo en las pequeñas memorias en serie de los aparatos empotrados, donde una pieza de 64 kilobits guarda 8 kilooctetos de datos de configuración. En esas especificaciones la cifra suele ser la binaria, así que conviene leer con cuidado la hoja de datos.
Un kilobit equivale a 1000 bits, a 125 octetos o a unos 0,9766 kibibits.
El tebibit es una unidad de información digital igual a 1 099 511 627 776 bits, es decir 1024 gibibits o dos elevado a la cuadragésima potencia. Su símbolo es Tibit. Es la contrapartida binaria del terabit, y ambos difieren hoy en un 10 por ciento, el punto en que la distinción deja de ser pedante y pasa a ser financiera.
Ese diez por ciento es la razón de que existan los prefijos de la IEC. En el kibibit la discrepancia era del 2,4 por ciento y podía despacharse con un gesto; aquí es la décima parte de la cantidad. En un contrato de equipo de almacenamiento, en un acuerdo de servicio que garantiza capacidad o en una especificación que un proveedor debe cumplir, una décima parte es la diferencia entre cumplir e incumplir.
La casa real de la unidad es la memoria flash, donde los dados se fabrican hoy con capacidades de un tebibit y más apilando capas de celdas en vertical. Un dado flash moderno puede guardar uno o dos tebibits, y un encapsulado que contenga ocho de ellos guarda un teraocteto de capacidad bruta, del que se restan los bloques de reserva y la sobrecarga de gestión antes de que nada llegue al usuario.
Un tebibit son 137 438 953 472 octetos, o 128 gibioctetos. En términos prácticos es el almacenamiento de un teléfono de gama media, o un par de horas de vídeo de alta resolución sin comprimir. La unidad describe la materia prima de los aparatos de almacenamiento y no algo que una persona maneje directamente.
Los sistemas de archivos también cuentan en binario a esta escala. Un volumen que una herramienta declara de 16 tebibytes y otra de 17,6 terabytes es el mismo volumen, y la diferencia está por entero en la base de la aritmética. Quien administra almacenamiento aprende a comprobar qué convención usa cada herramienta antes de comparar dos cifras de fuentes distintas.
La notación correcta es Tibit, con la T mayúscula y la i minúscula. Aparece en las hojas de datos de memoria flash, en la documentación de los sistemas de archivos y en las normas, y casi en ningún otro sitio. La presencia de esa i minúscula es la única señal fiable de que una cifra es binaria, y por eso la escritura técnica cuidadosa la emplea aun cuando la diferencia parezca pequeña.
Un tebibit equivale a 1 099 511 627 776 bits, a 1024 gibibits, a 137 438 953 472 octetos o a unos 1,100 terabits.