| Yottabits por segundo (Ybit/s) | Zebibits por segundo (Zibit/s) |
|---|---|
| 1 Yottabit por segundo | 847.032947254 Zibit/s |
| 2 Yottabits por segundo | 1694.06589451 Zibit/s |
| 3 Yottabits por segundo | 2541.09884176 Zibit/s |
| 4 Yottabits por segundo | 3388.13178902 Zibit/s |
| 5 Yottabits por segundo | 4235.16473627 Zibit/s |
| 10 Yottabits por segundo | 8470.32947254 Zibit/s |
| 20 Yottabits por segundo | 16940.6589451 Zibit/s |
| 25 Yottabits por segundo | 21175.8236814 Zibit/s |
| 50 Yottabits por segundo | 42351.6473627 Zibit/s |
| 100 Yottabits por segundo | 84703.2947254 Zibit/s |
| Referencia | Yottabits por segundo (Ybit/s) | Zebibits por segundo (Zibit/s) |
|---|---|---|
| A dial-up modem | 5.6 × 10-20 Ybit/s | 4.74338 × 10-17 Zibit/s |
| Typical home broadband | 1 × 10-16 Ybit/s | 8.47033 × 10-14 Zibit/s |
| Gigabit Ethernet | 1 × 10-15 Ybit/s | 8.47033 × 10-13 Zibit/s |
| Streaming a 4K film | 2.5 × 10-17 Ybit/s | 2.11758 × 10-14 Zibit/s |
El yottabit por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a mil zettabits por segundo. Su símbolo es Ybit/s. Durante treinta años fue la mayor velocidad que el sistema métrico podía nombrar, y describe una rapidez que no tiene aplicación en ninguna parte: ni en la ingeniería, ni en la investigación, ni en previsión alguna que nadie se tome en serio.
Su distancia respecto de la realidad es fácil de enunciar. El tráfico mundial de internet promedia aproximadamente un exabit por segundo, de modo que un yottabit por segundo es cerca de un millón de veces la comunicación conjunta de toda la especie humana. El mayor enlace individual jamás construido va a unos cientos de terabits por segundo, que es una diezmilmillonésima de esta cifra.
La unidad está, con todo, correctamente definida, y esa completitud es la cuestión. La regla del sistema métrico es que todo prefijo se combina con toda unidad sin excepción, de modo que un lector que jamás haya visto Ybit/s puede descifrarlo solo por el prefijo. Un sistema con huecos necesitaría una tabla de qué combinaciones son lícitas, y una tabla es justo lo que un sistema basado en reglas existe para evitar.
Hay un modo físico de pensar la cifra. Un yottabit por segundo son 125 zettaoctetos por segundo, y la cantidad total de datos que la humanidad ha guardado jamás son unos pocos centenares de zettaoctetos. Un enlace a esta velocidad transmitiría, pues, toda la información acumulada de la especie en un par de segundos. No existe tal cuerpo de datos en un solo lugar para enviarlo, y nada en el otro extremo podría recibirlo.
El prefijo yotta se adoptó en 1991 junto con zetta, en una conferencia que hubo de considerar además qué letras quedaban libres. Estuvo en la cima de la escalera métrica hasta 2022, cuando se añadieron ronna y quetta por encima, en parte porque las cantidades de datos empezaban a acercarse al viejo techo. Las velocidades no han seguido a las cantidades hacia arriba al mismo ritmo.
Para un conversor, manejar la unidad es cuestión de coherencia y no de utilidad. Una herramienta que convierte correctamente todo prefijo métrico no necesita decidir cuáles de ellos usará nadie, y una cifra escrita en yottabits por segundo —por improbable que sea— se convierte con la misma regla que cualquier otra.
Un yottabit por segundo equivale a 1000 zettabits por segundo, a 125 zettaoctetos por segundo o a unos 0,8272 yobibits por segundo.
El zebibit por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a dos elevado a la septuagésima potencia en bits por segundo, es decir 1024 exbibits por segundo. Su símbolo es Zibit/s. Es la contrapartida binaria del zettabit por segundo, y ambos difieren en un 18,1 por ciento: cerca de una quinta parte.
Nada funciona a esta velocidad, ni hay nada diseñado para hacerlo. Un zebibit por segundo es unas mil veces el tráfico instantáneo total de internet, y movería toda la reserva mundial de datos guardados en cuestión de minutos. La unidad existe porque la serie de la IEC, como la serie métrica a la que acompaña, se definió por completo y no solo hasta donde entonces hacía falta.
Esa completitud es un principio de diseño deliberado y no un descuido. Un sistema de medida cuyos nombres se agotan en un punto arbitrario obliga a todo usuario futuro a improvisar una prolongación, y las prolongaciones improvisadas entran en conflicto unas con otras. Definir la escalera entera de antemano no cuesta nada y elimina la posibilidad.
La brecha del dieciocho por ciento a este nivel es la ilustración más clara de por qué hizo falta la serie binaria. En el kibibit ambas convenciones diferían en un 2,4 por ciento, que nadie notaba; la discrepancia se multiplica por 1,024 en cada escalón, y aquí ya es lo bastante grande como para que ningún lector pueda tratar ambas etiquetas como intercambiables ni siquiera en escritura informal.
En octetos, un zebibit por segundo son 147 573 952 589 676 412 928, o 128 exbioctetos por segundo. Expresar la misma velocidad en todas las unidades de la escala es un ejercicio y no una aplicación, pero es uno que un conversor ha de realizar correctamente, porque la aritmética no se vuelve aproximada cuando la magnitud se vuelve inalcanzable.
La lección práctica es la que enseña toda la serie binaria: la i minúscula no es opcional. Es la única marca de una cifra escrita que distingue una potencia de dos de una potencia de diez, y a esta altura de la escala ambas están casi a una quinta parte de distancia.
Un zebibit por segundo equivale a 1024 exbibits por segundo, a 147 573 952 589 676 412 928 octetos por segundo o a unos 1,181 zettabits por segundo.