| Yottabits por segundo (Ybit/s) | Exbioctetos por segundo (Eio/s) |
|---|---|
| 1 Yottabit por segundo | 108420.217249 Eio/s |
| 2 Yottabits por segundo | 216840.434497 Eio/s |
| 3 Yottabits por segundo | 325260.651746 Eio/s |
| 4 Yottabits por segundo | 433680.868994 Eio/s |
| 5 Yottabits por segundo | 542101.086243 Eio/s |
| 10 Yottabits por segundo | 1084202.17249 Eio/s |
| 20 Yottabits por segundo | 2168404.34497 Eio/s |
| 25 Yottabits por segundo | 2710505.43121 Eio/s |
| 50 Yottabits por segundo | 5421010.86243 Eio/s |
| 100 Yottabits por segundo | 10842021.7249 Eio/s |
| Referencia | Yottabits por segundo (Ybit/s) | Exbioctetos por segundo (Eio/s) |
|---|---|---|
| A dial-up modem | 5.6 × 10-20 Ybit/s | 6.07153 × 10-15 Eio/s |
| Typical home broadband | 1 × 10-16 Ybit/s | 1.0842 × 10-11 Eio/s |
| Gigabit Ethernet | 1 × 10-15 Ybit/s | 1.0842 × 10-10 Eio/s |
| Streaming a 4K film | 2.5 × 10-17 Ybit/s | 2.71051 × 10-12 Eio/s |
El yottabit por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a mil zettabits por segundo. Su símbolo es Ybit/s. Durante treinta años fue la mayor velocidad que el sistema métrico podía nombrar, y describe una rapidez que no tiene aplicación en ninguna parte: ni en la ingeniería, ni en la investigación, ni en previsión alguna que nadie se tome en serio.
Su distancia respecto de la realidad es fácil de enunciar. El tráfico mundial de internet promedia aproximadamente un exabit por segundo, de modo que un yottabit por segundo es cerca de un millón de veces la comunicación conjunta de toda la especie humana. El mayor enlace individual jamás construido va a unos cientos de terabits por segundo, que es una diezmilmillonésima de esta cifra.
La unidad está, con todo, correctamente definida, y esa completitud es la cuestión. La regla del sistema métrico es que todo prefijo se combina con toda unidad sin excepción, de modo que un lector que jamás haya visto Ybit/s puede descifrarlo solo por el prefijo. Un sistema con huecos necesitaría una tabla de qué combinaciones son lícitas, y una tabla es justo lo que un sistema basado en reglas existe para evitar.
Hay un modo físico de pensar la cifra. Un yottabit por segundo son 125 zettaoctetos por segundo, y la cantidad total de datos que la humanidad ha guardado jamás son unos pocos centenares de zettaoctetos. Un enlace a esta velocidad transmitiría, pues, toda la información acumulada de la especie en un par de segundos. No existe tal cuerpo de datos en un solo lugar para enviarlo, y nada en el otro extremo podría recibirlo.
El prefijo yotta se adoptó en 1991 junto con zetta, en una conferencia que hubo de considerar además qué letras quedaban libres. Estuvo en la cima de la escalera métrica hasta 2022, cuando se añadieron ronna y quetta por encima, en parte porque las cantidades de datos empezaban a acercarse al viejo techo. Las velocidades no han seguido a las cantidades hacia arriba al mismo ritmo.
Para un conversor, manejar la unidad es cuestión de coherencia y no de utilidad. Una herramienta que convierte correctamente todo prefijo métrico no necesita decidir cuáles de ellos usará nadie, y una cifra escrita en yottabits por segundo —por improbable que sea— se convierte con la misma regla que cualquier otra.
Un yottabit por segundo equivale a 1000 zettabits por segundo, a 125 zettaoctetos por segundo o a unos 0,8272 yobibits por segundo.
El exbiocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1024 pebioctetos por segundo, es decir dos elevado a la sexagésima potencia en octetos por segundo. Su símbolo es Eio/s. Es la contrapartida binaria del exaocteto por segundo, y ambos difieren en un 15,3 por ciento.
Ninguna máquina, red ni agregado alcanza esta velocidad. Un exbiocteto por segundo es más de ocho veces el tráfico instantáneo total de internet entero, y movería toda la reserva mundial de datos guardados en cuestión de minutos. La unidad describe una capacidad sin origen que pudiera alimentarla ni destino que pudiera absorberla.
Dos elevado a sesenta es, con todo, un número familiar en informática, porque es el tamaño del espacio de direcciones que una máquina de 64 bits puede alcanzar en octetos dividido por dieciséis. La misma potencia de dos aparece en los límites de los sistemas de archivos, en los mapas de memoria y en el diseño de todo sistema construido sobre esa arquitectura, de modo que la magnitud es bien conocida aunque ninguna velocidad se le acerque.
La unidad existe porque la serie de la IEC se definió por completo. Todo prefijo binario se empareja con toda unidad, exactamente como hace todo prefijo métrico, de modo que un lector que jamás haya visto Eio/s puede descifrarlo solo por el prefijo. Un sistema con huecos necesitaría una tabla de combinaciones permitidas, que es justo lo que un sistema basado en reglas existe para evitar.
Vale la pena repetir la diferencia respecto de la unidad decimal en cada nivel porque se acumula. En el kibiocteto era del 2,4 por ciento, aquí es más de un octavo, y en el yobiocteto será más de una quinta parte. Ese crecimiento es la razón de que se crearan los prefijos binarios, y por eso hay que escribir la i minúscula incluso en cifras que nadie comprobará.
Para un conversor el tratamiento es mecánico: seis multiplicaciones por 1024 desde los octetos, o las divisiones equivalentes al bajar. El valor de hacerlo bien no está en que alguien vaya a usar el resultado, sino en que una herramienta que trate todos los casos igual sea digna de confianza en los casos que importan.
Un exbiocteto por segundo equivale a 1024 pebioctetos por segundo, a 1 152 921 504 606 846 976 octetos por segundo o a unos 1,153 exaoctetos por segundo.