| Yottaoctetos por segundo (Yo/s) | Gibioctetos por segundo (Gio/s) |
|---|---|
| 1 Yottaocteto por segundo | 931322574615478 Gio/s |
| 2 Yottaoctetos por segundo | 1.86264514923 × 1015 Gio/s |
| 3 Yottaoctetos por segundo | 2.79396772385 × 1015 Gio/s |
| 4 Yottaoctetos por segundo | 3.72529029846 × 1015 Gio/s |
| 5 Yottaoctetos por segundo | 4.65661287308 × 1015 Gio/s |
| 10 Yottaoctetos por segundo | 9.31322574615 × 1015 Gio/s |
| 20 Yottaoctetos por segundo | 1.86264514923 × 1016 Gio/s |
| 25 Yottaoctetos por segundo | 2.32830643654 × 1016 Gio/s |
| 50 Yottaoctetos por segundo | 4.65661287308 × 1016 Gio/s |
| 100 Yottaoctetos por segundo | 9.31322574615 × 1016 Gio/s |
| Referencia | Yottaoctetos por segundo (Yo/s) | Gibioctetos por segundo (Gio/s) |
|---|---|---|
| A dial-up modem | 7 × 10-21 Yo/s | 0.00000651926 Gio/s |
| Typical home broadband | 1.25 × 10-17 Yo/s | 0.0116415 Gio/s |
| Gigabit Ethernet | 1.25 × 10-16 Yo/s | 0.116415 Gio/s |
| Streaming a 4K film | 3.125 × 10-18 Yo/s | 0.00291038 Gio/s |
El yottaocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a mil zettaoctetos por segundo, u ocho yottabits por segundo. Su símbolo es Yo/s. Es la mayor velocidad de transferencia que el sistema métrico nombró durante treinta años, y se sitúa en el punto en que la cuestión deja de ser de ingeniería y pasa a ser de física.
Los límites físicos son reales y pueden enunciarse. Todo canal de comunicación tiene una capacidad fijada por su ancho de banda y su relación entre señal y ruido, resultado que Claude Shannon demostró en 1948. Empujar la velocidad más arriba significa usar más ancho de banda, más potencia o más canales en paralelo, y cada una de esas cosas tiene un coste que crece sin límite al hacerlo la velocidad.
La energía impone la cota más nítida. La termodinámica exige una energía mínima para distinguir un estado de otro a una temperatura dada, y aunque los sistemas prácticos están muchos órdenes de magnitud por encima de ese suelo, el suelo no es cero. A un yottaocteto por segundo incluso el mínimo teórico se vuelve una potencia considerable, y todo sistema real lo multiplica por un factor grande.
Hay también un límite del medio mismo. Una sola fibra óptica tiene un techo de capacidad fijado por los efectos no lineales del vidrio, que crecen con la potencia luminosa transportada, de modo que subir la potencia acaba degradando la señal en lugar de mejorarla. Alcanzar un yottaocteto por segundo exigiría algo así como cien mil millones de fibras funcionando a la vez a los récords actuales, lo que es un problema de construcción y no de comunicación.
Nada de esto hace la unidad carente de sentido. Está correctamente definida, se convierte con la misma regla que todas las demás, y aparece en las discusiones sobre límites teóricos y en las tablas completas del sistema de prefijos. Un sistema de medida que dejara de nombrar magnitudes en el punto donde la ingeniería se detiene sería menos útil y no más.
Desde 2022 el sistema métrico tiene ronna y quetta por encima de yotta, de modo que esta ya no es la cima de la escalera. Aquella prolongación la impulsaron las cantidades de datos y no las velocidades, y nada en la transmisión ha dado todavía motivo para escribir una velocidad por encima de esta.
Un yottaocteto por segundo equivale a 1000 zettaoctetos por segundo, a 8 yottabits por segundo o a unos 0,8272 yobioctetos por segundo.
El gibiocteto por segundo es una unidad de velocidad de transferencia de datos igual a 1 073 741 824 octetos por segundo, es decir 1024 mebioctetos por segundo. Su símbolo es Gio/s. Es la unidad del ancho de banda de memoria y de las interfaces de almacenamiento más rápidas, y la contrapartida binaria del gigaocteto por segundo, del que difiere en un 7,4 por ciento.
La memoria es donde la unidad encaja con mayor naturalidad. Un canal de memoria transfiere un número fijo de octetos por ciclo de reloj, y ese número es una potencia de dos, de modo que el ancho de banda resultante es un múltiplo binario de la frecuencia del reloj. Una máquina con varios canales alcanza decenas de gibioctetos por segundo, y un acelerador con memoria apilada alcanza miles.
El almacenamiento ha alcanzado a la memoria. Un disco de estado sólido rápido con la interfaz actual sostiene varios gibioctetos por segundo, lo que significa que por primera vez el disco y la memoria están dentro del mismo orden de magnitud. Esa convergencia ha cambiado el modo de escribir software: la vieja suposición de que leer del disco es miles de veces más lento que leer de la memoria ya no se sostiene.
La unidad aparece en la salida de las pruebas de rendimiento, en las pantallas de supervisión del sistema y en las especificaciones de las interconexiones de procesador. Todas ellas cuentan en binario porque las estructuras que miden son binarias, e informar el resultado con un prefijo decimal introduciría un error del siete por ciento a cambio de una etiqueta de aspecto familiar.
Para hacerse idea de lo que significa la velocidad, un gibiocteto por segundo copia una película de dos gigaoctetos en menos de dos segundos y llena un disco de un teraocteto en cosa de un cuarto de hora. Cualquier cosa a esta velocidad es más rápida que toda conexión externa de un edificio corriente, de modo que el factor limitante se traslada al interior de la máquina.
La distinción respecto de la unidad decimal importa sobre todo en las compras y en la planificación de capacidad. Una especificación que exija 10 gigaoctetos por segundo y un sistema que entregue 10 gibioctetos por segundo no son lo mismo, y la diferencia del 7,4 por ciento es la clase de margen que decide si un diseño cumple su requisito.
Un gibiocteto por segundo equivale a 1 073 741 824 octetos por segundo, a 1024 mebioctetos por segundo o a unos 1,074 gigaoctetos por segundo.