| Megaoctetos (Mo) | Yobibits (Yibit) |
|---|---|
| 1 Megaocteto | 6.61744490042 × 10-18 Yibit |
| 2 Megaoctetos | 1.32348898008 × 10-17 Yibit |
| 3 Megaoctetos | 1.98523347013 × 10-17 Yibit |
| 4 Megaoctetos | 2.64697796017 × 10-17 Yibit |
| 5 Megaoctetos | 3.30872245021 × 10-17 Yibit |
| 10 Megaoctetos | 6.61744490042 × 10-17 Yibit |
| 20 Megaoctetos | 1.32348898008 × 10-16 Yibit |
| 25 Megaoctetos | 1.65436122511 × 10-16 Yibit |
| 50 Megaoctetos | 3.30872245021 × 10-16 Yibit |
| 100 Megaoctetos | 6.61744490042 × 10-16 Yibit |
| Referencia | Megaoctetos (Mo) | Yobibits (Yibit) |
|---|---|---|
| A plain text message (160 characters) | 0.00016 Mo | 1.05879 × 10-21 Yibit |
| A three-minute MP3 | 3 Mo | 1.98523 × 10-17 Yibit |
| A smartphone photo | 4 Mo | 2.64698 × 10-17 Yibit |
| A high-definition film | 4000 Mo | 2.64698 × 10-14 Yibit |
| A dual-layer Blu-ray disc | 50000 Mo | 3.30872 × 10-13 Yibit |
El megaocteto es una unidad de información digital igual a un millón de octetos, u ocho millones de bits. Su símbolo es Mo. Es la unidad del archivo individual: una fotografía, una canción, un documento, la descarga de una aplicación se miden todos en megaoctetos, lo que la convierte en la unidad de datos que más se lee en la vida diaria.
Vale la pena llevar en la cabeza las cifras típicas. Una fotografía de un teléfono son de 2 a 5 megaoctetos, una fotografía en bruto de una cámara de sistema de 25 a 50. Una canción comprimida, de 3 a 10. Un minuto de vídeo en alta definición, unos 100. Un documento de texto largo, menos de uno. Una actualización del sistema operativo son varios miles, y por eso se expresa en gigaoctetos.
El megaocteto arrastra además el error de unidades más célebre de la historia de la informática. El disquete de 1,44 MB no guarda ni 1,44 millones de octetos ni 1,44 por 1 048 576. Su capacidad son 1440 kibioctetos, es decir 1 474 560 octetos: los fabricantes multiplicaron un kilo binario por un millar decimal y produjeron una cifra que no es correcta en ningún sistema. Sigue siendo la ilustración clásica de por qué hicieron falta los prefijos de la IEC.
Los discos compactos son más limpios: un disco estándar guarda unos 700 megaoctetos de datos, o de 74 a 80 minutos de audio, y esa capacidad fue el límite práctico para distribuir programas durante una década. Antes de ellos, distribuir un programa suponía una caja de disquetes, y después un DVD guardaba unos 4,7 gigaoctetos, casi siete veces más.
Los tamaños de memoria alcanzaron los megaoctetos a principios de los años noventa y allí se quedaron una década. Cuatro megaoctetos era una cantidad holgada en 1993 e insuficiente en 1998, lo que sigue la llegada de las interfaces gráficas y de la web. Hoy una sola pestaña de navegador ocupa habitualmente más memoria que un ordenador entero de aquella época.
La brecha entre decimal y binario importa a esta escala. Un megaocteto es un millón de octetos, pero un mebiocteto son 1 048 576, y un archivo que un programa declara de 100 MB puede aparecer como de 95,4 MB en otro. La diferencia es del 4,9 por ciento: bastante pequeña para pasarla por alto y bastante grande para provocar discusiones sobre si una descarga terminó bien.
Un megaocteto equivale a 1 000 000 de octetos, a 1000 kiloctetos, a 8 megabits o a unos 0,9537 mebioctetos.
El yobibit es una unidad de información digital igual a dos elevado a la octogésima potencia en bits, es decir 1024 zebibits. Su símbolo es Yibit. Es el mayor de los prefijos binarios definidos por la Comisión Electrotécnica Internacional, y la contrapartida binaria del yottabit.
En este escalón ambas convenciones difieren en un 20,9 por ciento. Esa brecha es la culminación del argumento a favor de los prefijos binarios: un hábito de nombres que erraba un 2,4 por ciento en el kibibit yerra ahora una quinta parte, cosa que ningún documento de ingeniería puede tolerar. La serie de la IEC se detiene aquí porque la serie decimal se detenía en yotta cuando aquella se definió en 1998.
Cuando el sistema métrico ganó ronna y quetta en 2022, la serie binaria no se prolongó para igualarla. No hay nombres aceptados por encima de yobi, de modo que una cantidad de dos elevado a noventa bits no tiene forma abreviada y debe escribirse entera. Es una laguna del sistema que presumiblemente se llenará cuando alguien la necesite, aunque hoy nada se le acerca.
Un yobibit son 151 115 727 451 828 646 838 272 octetos, o 128 zebioctetos. La reserva entera de datos del mundo anda en unos pocos centenares de zettaoctetos, que es una fracción de un uno por ciento de un yobiocteto. Nada de esta escala se ha construido, se está construyendo ni está proyectado.
La unidad está, con todo, correctamente definida, y esa completitud tiene su porqué. Un sistema de medida cuyas reglas se agotan a cierto tamaño obliga a todo usuario futuro a inventar una prolongación, y las prolongaciones rivales son el modo en que empieza la ambigüedad. Definir la escalera entera de antemano no cuesta nada y evita eso.
Para quien lee documentos técnicos, la lección práctica de toda la serie binaria es la i minúscula. Kibit, Mibit, Gibit, Tibit, Pibit, Eibit, Zibit y Yibit son binarios; kbit, Mbit, Gbit, Tbit, Pbit, Ebit, Zbit e Ybit son decimales; y la diferencia entre ellos crece de despreciable a una quinta parte a medida que se sube. Un autor que omite la i ha dejado al lector adivinando.
Un yobibit equivale a 1024 zebibits, a 151 115 727 451 828 646 838 272 octetos o a unos 1,209 yottabits.