| Milímetros cúbicos por minuto (mm³/min) | Mililitros por minuto (mL/min) |
|---|---|
| 1 Milímetro cúbico por minuto | 0.001 mL/min |
| 2 Milímetros cúbicos por minuto | 0.002 mL/min |
| 3 Milímetros cúbicos por minuto | 0.003 mL/min |
| 4 Milímetros cúbicos por minuto | 0.004 mL/min |
| 5 Milímetros cúbicos por minuto | 0.005 mL/min |
| 10 Milímetros cúbicos por minuto | 0.01 mL/min |
| 20 Milímetros cúbicos por minuto | 0.02 mL/min |
| 25 Milímetros cúbicos por minuto | 0.025 mL/min |
| 50 Milímetros cúbicos por minuto | 0.05 mL/min |
| 100 Milímetros cúbicos por minuto | 0.1 mL/min |
| Referencia | Milímetros cúbicos por minuto (mm³/min) | Mililitros por minuto (mL/min) |
|---|---|---|
| A domestic shower | 9000000 mm³/min | 9000 mL/min |
| A kitchen tap | 10000000 mm³/min | 10000 mL/min |
| A garden hose | 15000000 mm³/min | 15000 mL/min |
| The Amazon river | 1.254 × 1016 mm³/min | 1.254 × 1013 mL/min |
El milímetro cúbico por minuto es una unidad de caudal volumétrico igual a un milímetro cúbico que pasa por un punto cada minuto. Su símbolo es mm³/min. Mide caudales tan leves que un minuto entero rinde un volumen del tamaño de un grano de sal gruesa, y existe porque buena parte de la ingeniería de precisión ocurre exactamente a ese ritmo.
La electroerosión es su usuaria clásica. Una máquina de hilo que corta acero de herramientas templado arranca de 20 a 100 milímetros cúbicos por minuto, y una de penetración que acaba la cavidad de un molde puede arrancar menos de uno. La tasa es toda la economía del proceso: una matriz que tarda ocho horas en cortarse no puede presupuestarse como una que tarda ocho minutos, y la tasa de arranque es lo que las separa.
El rectificado y el bruñido se describen igual cuando la tolerancia es estrecha. Una rectificadora de avance lento que desbasta el pie de un álabe de turbina trabaja a centenares de milímetros cúbicos por minuto y por milímetro de ancho de muela, pero una pasada final de chispeo se acerca a cero a propósito, porque las últimas micras han de salir sin calentar la pieza.
La dosificación de adhesivos y de pasta de soldadura vive también aquí. Un punto de adhesivo en una placa de circuito es una fracción de milímetro cúbico, y una válvula dosificadora que traza un cordón se programa por caudal para que el cordón conserve la misma anchura mientras el cabezal acelera y frena en las esquinas. El relleno inferior, el recubrimiento conforme y el encapsulado se especifican todos en esta unidad o en su gemela el microlitro.
La biología y la medicina la toman prestada para la perfusión lenta. Los dispositivos de órgano en chip, las sondas de microdiálisis y los implantes de liberación lenta mueven fluido a unos pocos milímetros cúbicos por minuto, y la producción de líquido cefalorraquídeo en un adulto es de unos 350 a 500 mililitros al día, esto es de 250 a 350 milímetros cúbicos por minuto: un recordatorio útil de que el propio cuerpo trabaja a esta escala.
Sesenta milímetros cúbicos por minuto son un milímetro cúbico por segundo, y un millón es un litro. Juntando ambas cosas, un caudal de un milímetro cúbico por minuto necesitaría casi dos años para llenar una botella de un litro.
Un milímetro cúbico por minuto equivale a 0,001 mililitros por minuto, a unos 0,01667 milímetros cúbicos por segundo o a un microlitro por minuto.
El mililitro por minuto es una unidad de caudal volumétrico igual a un mililitro que pasa por un punto cada minuto. Su símbolo es mL/min. Es la unidad de trabajo de la medicina clínica y de la química analítica, dos campos en que la cantidad entregada importa mucho más que la rapidez de la entrega.
La infusión intravenosa es el caso más claro. Un goteo se ajusta en mililitros por hora para los líquidos lentos y en mililitros por minuto para los rápidos, y una bomba de infusión se programa con un caudal y un volumen. Un litro de suero fisiológico administrado en cuatro horas va a unos cuatro mililitros por minuto; el mismo litro dado deprisa en una urgencia puede ir a cien.
La cromatografía líquida trabaja en el mismo intervalo. Una columna analítica convencional se hace correr a un mililitro por minuto, cifra tan normalizada que aparece por omisión en casi todo método publicado. Las columnas más estrechas van proporcionalmente más despacio, y el caudal ha de mantenerse estable dentro de una fracción de por ciento, porque el momento en que emerge un compuesto depende de él.
La administración de anestesia y de oxígeno usa también la unidad, aunque allí el fluido es un gas. La oxigenoterapia se prescribe en litros por minuto, y los pequeños ajustes dentro de eso se hacen en centenares de mililitros por minuto. En cada caso el caudal es una prescripción, y el equipo existe para mantenerlo constante.
Sesenta mililitros por minuto son un mililitro por segundo, de modo que la conversión entre ambos es el mismo factor que entre minutos y segundos. Esa relación facilita moverse entre los extremos rápido y lento del mismo equipo: una bomba especificada en mililitros por minuto puede razonarse en mililitros por segundo dividiendo por sesenta.
Para la escala cotidiana, un mililitro por minuto llenaría una cucharadita en cinco minutos y una taza en cuatro horas. Es un caudal lo bastante lento como para que mirarlo no informe de nada, y por eso los instrumentos que lo usan muestran también un volumen acumulado además del caudal.
Un mililitro por minuto equivale a unos 0,01667 mililitros por segundo, a 60 mililitros por hora o a 0,001 litros por minuto.