| Unidades astronómicas (au) | Decímetros (dm) |
|---|---|
| 1 Unidad astronómica | 1495978707000 dm |
| 2 Unidades astronómicas | 2991957414000 dm |
| 3 Unidades astronómicas | 4487936121000 dm |
| 4 Unidades astronómicas | 5983914828000 dm |
| 5 Unidades astronómicas | 7479893535000 dm |
| 10 Unidades astronómicas | 14959787070000 dm |
| 20 Unidades astronómicas | 29919574140000 dm |
| 25 Unidades astronómicas | 37399467675000 dm |
| 50 Unidades astronómicas | 74798935350000 dm |
| 100 Unidades astronómicas | 149597870700000 dm |
| Referencia | Unidades astronómicas (au) | Decímetros (dm) |
|---|---|---|
| A sheet of A4 paper (long side) | 1.98532 × 10-12 au | 2.97 dm |
| Average adult human height | 1.13638 × 10-11 au | 17 dm |
| A football pitch (length) | 7.01882 × 10-10 au | 1050 dm |
| A marathon | 0.000000282056 au | 421950 dm |
| Height of Mount Everest | 0.0000000591519 au | 88490 dm |
La unidad astronómica es una longitud igual a exactamente 149.597.870.700 metros, es decir, casi 150 millones de kilómetros. Su símbolo es au. Se aproxima a la distancia media entre la Tierra y el Sol y es la medida habitual para las distancias dentro del sistema solar.
La unidad se definía originalmente por esa relación orbital y no por un número fijo. Las definiciones anteriores la ligaban a las propiedades de un cuerpo hipotético en órbita alrededor del Sol, lo que hacía que su valor dependiera de la constante gravitatoria y quedara sujeto a revisión conforme mejoraban las mediciones. La Unión Astronómica Internacional puso fin a esa dependencia en 2012 al fijar la unidad astronómica como un número exacto de metros. El cambio simplificó los cálculos y eliminó un inconveniente: una unidad cuya longitud se movía cada vez que se afinaba una constante física.
Determinar su valor fue uno de los grandes problemas de la astronomía de observación. Los tránsitos de Venus por el disco solar, observados desde puntos muy separados de la Tierra, permitían triangular la distancia. Se organizaron expediciones para los tránsitos de 1761, 1769, 1874 y 1882, y el primer viaje de James Cook al Pacífico se planeó en torno al de 1769. La medición por radar hacia Venus en los años sesenta acabó fijando la cifra con mucha más precisión que cualquier método óptico.
La unidad hace legibles las distancias del sistema solar. Mercurio orbita a 0,39 au, Marte a 1,52 au, Júpiter a 5,2 au y Neptuno a 30,1 au. El cinturón de Kuiper se extiende hasta unas 50 au. La Voyager 1, el objeto humano más lejano, ha pasado de las 165 au. La luz tarda unos 499 segundos en recorrer una unidad astronómica, de modo que el Sol está a algo más de ocho minutos luz.
Más allá del sistema solar la unidad resulta incómoda, y los astrónomos pasan a los años luz y los pársecs. Un pársec son 206.265 au.
La navegación espacial depende de que la unidad sea exacta y no aproximada. Las trayectorias hacia los planetas exteriores se calculan sobre distancias de decenas de unidades astronómicas, y un error en la longitud de la propia unidad se propagaría a todos los cálculos de posición. Fijar el valor en 2012 eliminó esa fuente de deriva en las efemérides que se usan para planificar las misiones.
Una unidad astronómica equivale a 149.597.870,7 kilómetros, o unos 92,956 millones de millas.
El decímetro es la décima parte de un metro y se escribe dm. Es una unidad legítima del SI formada con el prefijo deci, pero figura entre las menos usadas de la escala métrica. La mayoría de la gente pasa directamente de los centímetros a los metros y se salta por completo el paso intermedio.
La razón es práctica, no técnica. Una longitud de 3 dm se expresa con más naturalidad como 30 cm o 0,3 m, y ninguna de las dos alternativas obliga a detenerse a pensar. Las unidades sobreviven cuando responden a una pregunta que ninguna unidad vecina responde igual de bien, y el decímetro rara vez lo hace.
Una forma derivada constituye una excepción notable. El decímetro cúbico, dm3, equivale exactamente a un litro, porque un cubo de 10 cm de lado contiene precisamente ese volumen. Esta relación es la base del sistema métrico de volumen y fue deliberada: el litro se definió en 1795 como el volumen de un decímetro cúbico. Por eso la unidad aparece continuamente en química, donde la concentración se expresa en moles por decímetro cúbico, escrito mol/dm3. Los cursos de química de instituto y universidad emplean esta notación de forma habitual, aunque la misma magnitud podría escribirse como moles por litro.
El decímetro cuadrado se usa de vez en cuando para superficies pequeñas, sobre todo en ensayos de materiales y en algunas normas técnicas europeas sobre recubrimientos y tratamientos de superficie.
Fuera de estos ámbitos, el decímetro aparece sobre todo en la enseñanza, donde se muestra la serie completa de prefijos, y en las tablas de conversión. Algunos países lo han usado históricamente para las tallas de calzado y para medir tejidos.
La capacidad de acuarios y depósitos muestra esa misma relación en funcionamiento. Un depósito de cinco por tres por cuatro decímetros contiene sesenta decímetros cúbicos, es decir, sesenta litros, y el cálculo se hace sin factores de conversión. Esta es la ventaja práctica que el sistema métrico se propuso ofrecer, y el decímetro es la longitud a la que el volumen en litros y la longitud en unidades enteras encajan con mayor limpieza.
Escandinavia es la excepción a su abandono general. Los hablantes de sueco, noruego y danés usan el decímetro en la conversación corriente, dando el tamaño de un pez, de un estante o de una nevada en decímetros allí donde un francés o un alemán diría decenas de centímetros. Las escuelas de allí lo enseñan junto al centímetro y al metro en vez de saltárselo, y las reglas están marcadas en consecuencia. La costumbre recuerda que qué prefijos resultan naturales es cuestión de uso y no de lógica: el SI ofrece la escalera entera, y cada comunidad lingüística se ha ido asentando en silencio en los peldaños que le resultan cómodos.
Un decímetro equivale a 10 centímetros, 100 milímetros o 0,1 metros. Son aproximadamente 3,937 pulgadas, algo menos de cuatro pulgadas.