| Centímetros (cm) | Nanómetros (nm) |
|---|---|
| 1 Centímetro | 10000000 nm |
| 2 Centímetros | 20000000 nm |
| 3 Centímetros | 30000000 nm |
| 4 Centímetros | 40000000 nm |
| 5 Centímetros | 50000000 nm |
| 10 Centímetros | 100000000 nm |
| 20 Centímetros | 200000000 nm |
| 25 Centímetros | 250000000 nm |
| 50 Centímetros | 500000000 nm |
| 100 Centímetros | 1000000000 nm |
| Referencia | Centímetros (cm) | Nanómetros (nm) |
|---|---|---|
| A sheet of A4 paper (long side) | 29.7 cm | 297000000 nm |
| Average adult human height | 170 cm | 1.7 × 109 nm |
| A football pitch (length) | 10500 cm | 1.05 × 1011 nm |
| A marathon | 4219500 cm | 4.2195 × 1013 nm |
| Height of Mount Everest | 884900 cm | 8.849 × 1012 nm |
El centímetro es la centésima parte de un metro y se escribe cm. Entre las subdivisiones del sistema métrico es la que más se usa en la vida diaria, porque abarca el intervalo de los objetos que caben en la mano pero resultan demasiado grandes para medirlos con comodidad en milímetros.
Su aplicación más habitual son las medidas corporales. La estatura, la cintura, el pecho y el largo de la pierna se registran en centímetros en casi todo el mundo, y las tallas de ropa se establecen a partir de ahí. Las gráficas de crecimiento infantil representan la talla y el perímetro craneal en centímetros según la edad. La lluvia acumulada durante periodos largos, el espesor de la nieve y las dimensiones de los muebles y del equipaje se expresan del mismo modo.
La unidad tuvo durante casi un siglo un papel formal en la ciencia. El sistema cegesimal, adoptado en 1874 por la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia, tomaba el centímetro como unidad básica de longitud. Unidades CGS como el ergio, la dina y el gauss fueron habituales en física hasta que las desplazó el sistema metro-kilogramo-segundo, y en 1960 el SI sustituyó formalmente al CGS. Algunas unidades CGS perviven en astronomía y en ciertas áreas del electromagnetismo.
El volumen se deduce con naturalidad. Un centímetro cúbico, que se escribe cm3 o cc, equivale exactamente a un mililitro. La cilindrada de los motores suele indicarse en centímetros cúbicos, sobre todo en las motocicletas, y las jeringuillas médicas van graduadas igual.
A pesar de su utilidad, el centímetro encaja mal en la práctica de la ingeniería. Los planos técnicos prefieren el milímetro precisamente para no mezclar unidades que se diferencian en un factor de diez, ya que una coma decimal mal colocada entre ambas es un error verosímil y caro.
Las escalas cartográficas hacen explícita la unidad. Un mapa 1:25.000 significa que un centímetro sobre el papel representa 25.000 centímetros sobre el terreno, es decir, 250 metros, de modo que cuatro centímetros cubren un kilómetro. Excursionistas y practicantes de orientación manejan esta relación continuamente, y es uno de los ejemplos más claros de por qué resulta cómodo un sistema decimal: pasar de una escala a otra solo exige mover la coma.
Dos longitudes de onda muy conocidas caen en este margen y se nombran por él. El hidrógeno neutro radia a 21 centímetros, línea predicha en 1944 y detectada siete años después, y como el hidrógeno llena la galaxia esa sola longitud de onda ha cartografiado los brazos espirales de la Vía Láctea y las curvas de rotación que indicaron por primera vez la materia oscura. Los hornos de microondas domésticos trabajan a 12,2 centímetros, elegidos de una banda reservada al uso industrial y médico y no por resonancia especial alguna con el agua. En ambos casos el centímetro es la unidad natural porque la onda tiene el tamaño de una mano.
Un centímetro equivale a 10 milímetros o 0,01 metros, y se aproxima mucho a 0,3937 pulgadas.
El nanómetro es la milmillonésima parte de un metro. Se forma aplicando al metro el prefijo del SI nano, que significa 10-9, y se escribe nm. El prefijo procede del griego nanos, que quiere decir enano.
Esta es la escala de trabajo de la óptica y la electrónica modernas. La luz visible abarca desde unos 380 nm en el extremo violeta hasta unos 750 nm en el rojo, lo que convierte al nanómetro en la unidad habitual para describir el color en términos físicos. Un puntero láser que emite a 532 nm es verde; uno de 650 nm es rojo. La luz ultravioleta queda por debajo de 380 nm y la infrarroja por encima de 750 nm.
La biología recurre a esta unidad continuamente. La doble hélice del ADN mide unos 2 nm de ancho. Un virus típico está entre 20 y 300 nm. Las membranas celulares tienen alrededor de 7 nm de espesor. Estas dimensiones quedan por debajo de la resolución de los microscopios ópticos convencionales, limitada por la propia longitud de onda de la luz a unos 200 nm.
La fabricación de semiconductores hizo popular el nanómetro fuera de la ciencia. Los nodos de proceso se han denominado de 90 nm, 45 nm, 14 nm, 5 nm y menos. La cifra ya no corresponde a ninguna característica medible concreta del chip, pues se ha convertido en una designación comercial más que en una dimensión física, pero las estructuras subyacentes miden realmente nanómetros. La puerta de un transistor moderno tiene unas pocas decenas de átomos de ancho.
La nanotecnología toma su nombre de esta unidad y abarca por convenio las estructuras de entre 1 y 100 nm. Los materiales suelen comportarse de otro modo en ese intervalo, porque los efectos de superficie empiezan a predominar sobre las propiedades del volumen.
Medir a esta escala exige instrumentos que no dependan de la luz visible. Los microscopios electrónicos resuelven detalles menores de un nanómetro empleando electrones, cuya longitud de onda efectiva es mucho más corta que la de la luz. Los microscopios de fuerza atómica funcionan de otra manera: arrastran una punta afilada sobre la superficie y registran su desviación. Ambos fueron decisivos para el desarrollo de la nanotecnología, ya que ningún campo avanza mucho mientras su objeto de estudio permanece invisible.
Un nanómetro equivale a 10 ángstroms, 1000 picómetros o 0,001 micrómetros. Una hoja de papel tiene aproximadamente 100.000 nm de espesor.