| Yottabits (Ybit) | Octetos (octet) |
|---|---|
| 1 Yottabit | 1.25 × 1023 octet |
| 2 Yottabits | 2.5 × 1023 octet |
| 3 Yottabits | 3.75 × 1023 octet |
| 4 Yottabits | 5 × 1023 octet |
| 5 Yottabits | 6.25 × 1023 octet |
| 10 Yottabits | 1.25 × 1024 octet |
| 20 Yottabits | 2.5 × 1024 octet |
| 25 Yottabits | 3.125 × 1024 octet |
| 50 Yottabits | 6.25 × 1024 octet |
| 100 Yottabits | 1.25 × 1025 octet |
| Referencia | Yottabits (Ybit) | Octetos (octet) |
|---|---|---|
| A plain text message (160 characters) | 1.28 × 10-21 Ybit | 160 octet |
| A three-minute MP3 | 2.4 × 10-17 Ybit | 3000000 octet |
| A smartphone photo | 3.2 × 10-17 Ybit | 4000000 octet |
| A high-definition film | 3.2 × 10-14 Ybit | 4 × 109 octet |
| A dual-layer Blu-ray disc | 4 × 10-13 Ybit | 5 × 1010 octet |
El yottabit es una unidad de información digital igual a mil zettabits: un uno seguido de veinticuatro ceros. Su símbolo es Ybit. Durante treinta años fue la mayor unidad que ofrecía el sistema métrico, y describe una cantidad de datos que todavía no existe en ninguna parte.
Un yottabit son 125 zettaoctetos. El total de todos los datos que conserva la humanidad se estima hoy en unos pocos centenares de zettaoctetos, de modo que la reserva entera de información del mundo anda en torno a uno o dos yottabits. Es la primera unidad de datos genuinamente mayor que aquello que podría describir, y eso es lo que la hace interesante.
El prefijo yotta se adoptó en 1991 en la 19.ª Conferencia General de Pesas y Medidas, junto con zetta. Los nombres fueron inventados más que derivados: los numerales griegos y latinos se habían agotado con peta y exa, y el comité necesitaba letras que no estuvieran ya tomadas como símbolos de unidades. Y y Z estaban entre las pocas que quedaban, y las sílabas se construyeron a su alrededor.
Durante mucho tiempo el prefijo yotta marcó la cima de la escalera y apareció sobre todo en especulaciones y en afirmaciones sobre los planes de almacenamiento de las agencias de inteligencia que resultaron exageradas. Luego, en 2022, la Conferencia General añadió ronna y quetta por encima, junto con ronto y quecto por debajo, porque las cantidades de datos crecían lo bastante deprisa como para que la cima estuviera a la vista.
Alcanzar un yottaocteto de almacenamiento con la tecnología actual sería una empresa física. Aun con las mayores densidades disponibles, exigiría centenares de millones de los discos duros más grandes jamás fabricados, un suministro eléctrico comparable al de un país pequeño y un programa de construcción de décadas. La restricción no está en las matemáticas sino en el silicio y en la electricidad.
La unidad está, con todo, correctamente definida y un conversor ha de manejarla, tanto porque las previsiones de crecimiento futuro de los datos se escriben en yottaoctetos como porque la regla del sistema métrico es que todo prefijo se aplica a toda unidad. Una cantidad no necesita existir para que su nombre esté bien formado.
Un yottabit equivale a 1000 zettabits, a 125 zettaoctetos o a unos 0,8272 yobibits.
El octeto es una unidad de información digital igual a exactamente ocho bits. Su símbolo es octet, y su nombre viene del latín para un grupo de ocho. Es la unidad en que se cuenta casi todo dato almacenado, y merece la pena saber por qué se llama octeto y no byte.
Un byte era en origen el número de bits que una máquina empleaba para guardar un carácter, y ese número no era fijo. Los primeros ordenadores usaron bytes de seis bits, algunos de siete y unos pocos de nueve. El IBM System/360 de 1964 se decidió por ocho y su éxito comercial hizo de ocho la norma, pero la palabra byte conservó su sentido antiguo, dependiente de la máquina, en las especificaciones donde la ambigüedad era peligrosa.
El mundo de las redes adoptó por eso el octeto. Cuando una norma de protocolo dice que un campo de cabecera mide cuatro octetos, ningún lector del mundo puede interpretarlo sino como treinta y dos bits. Las normas de internet publicadas por el IETF usan octeto en todas partes justamente por eso, y el francés, el rumano y otras lenguas adoptaron además la palabra para el uso corriente, de modo que un disco duro vendido en Francia se mide en gigaoctetos.
Ocho bits guardan 256 valores distintos, y por eso tantas cosas vienen en unidades de 256. Un canal de color va de 0 a 255. Una dirección IPv4 son cuatro octetos, escritos como cuatro números entre 0 y 255. El juego de caracteres ASCII original usaba siete bits y dejaba uno libre, y las diversas ampliaciones de ocho bits que siguieron llenaron cada una ese bit sobrante con un conjunto distinto de letras acentuadas: el desbarajuste que Unicode acabó reemplazando.
La codificación moderna del texto sigue contando en octetos. UTF-8 usa un octeto para el alfabeto latino sin acentos, dos para la mayoría de las letras acentuadas europeas y para el griego y el cirílico, tres para el chino, el japonés y el coreano, y cuatro para lo demás. Por eso la misma frase ocupa distinto espacio en distintas lenguas, y por eso un límite de longitud medido en octetos no es un límite de caracteres.
La capacidad de almacenamiento, el tamaño de los archivos, la memoria y la carga útil de la red se expresan todos en octetos o en sus múltiplos. Las velocidades de transmisión son la excepción, pues se dan en bits por segundo, y el factor ocho entre ambas convenciones es la fuente de confusión más común del campo.
Un octeto equivale a 8 bits, a 0,008 kilobits o a 0,001 kilooctetos.